La profesora Virginia Mockert visitó el programa para explicar en qué consiste esta disciplina que combina acrobacias y yoga. Destacó sus beneficios físicos y emocionales, la importancia del trabajo en equipo y brindó detalles sobre las clases que se dictan en la Casa de la Cultura de Paraná.
El acroyoga combina acrobacias, yoga y trabajo en equipo
El acroyoga es una disciplina que combina movimientos acrobáticos y posturas de yoga, con ejercicios que se realizan en pareja o en grupos. En Paraná, la actividad cuenta con clases regulares coordinadas por la profesora Virginia Mockert, quien destacó que la práctica permite trabajar tanto las capacidades físicas como la confianza, la comunicación y los vínculos con otras personas.
Durante una entrevista, Mockert explicó que uno de los aspectos centrales de esta propuesta es que los participantes realizan los ejercicios junto a otras personas, a diferencia de las modalidades de yoga que suelen practicarse de manera individual.
“En un mismo movimiento vamos a estar trabajando la flexibilidad, la coordinación, la fuerza y el equilibrio”, señaló. Además, remarcó que la disciplina permite desarrollar la comunicación asertiva, la escucha, la confianza y la capacidad de trabajar en equipo.
La profesora también buscó desmitificar algunas ideas sobre quiénes pueden practicar acroyoga. Según explicó, no es necesario tener experiencia previa ni contar con una determinada contextura física. Para participar, es necesario ser mayor de 18 años y disponer de la aptitud física correspondiente.
Una actividad que integra el cuerpo y la mente
Mockert explicó que el acroyoga reúne distintas dimensiones del yoga, desde las prácticas más tranquilas y relajantes hasta las propuestas que requieren mayor movimiento y actividad física.
Las clases comienzan con ejercicios de movilidad articular y juegos destinados a generar confianza entre los participantes. Luego, se prepara progresivamente el cuerpo para realizar las posturas y los movimientos previstos, con el objetivo de evitar lesiones.
Entre las actividades se incluyen ejercicios de equilibrio y posiciones invertidas, en las que los participantes pueden sostener o ser sostenidos por otras personas. La dinámica requiere coordinación, comunicación y atención permanente entre quienes realizan cada movimiento.
La docente también destacó el valor de la práctica para la salud mental y la construcción de comunidad. En ese sentido, sostuvo que el encuentro con otras personas, la confianza y la posibilidad de compartir una actividad contribuyen al bienestar emocional.
“El movimiento es salud”, expresó, al alentar a las personas a encontrar una actividad física que les guste, las motive y les permita desafiarse.
Dónde practicar acroyoga en Paraná
La profesora informó que las clases regulares de La Tribu Acroyoga se realizan los miércoles, de 18:30 a 20:30, en la Casa de la Cultura, ubicada en la esquina de las calles 9 de Julio y Carbó, en Paraná. Las actividades se desarrollan en el segundo piso del edificio.
La propuesta está abierta a personas mayores de 18 años, sin necesidad de contar con experiencia previa ni de asistir acompañadas. Quienes estén interesados pueden acercarse directamente al lugar o consultar a través de las redes sociales de La Tribu Acroyoga y Acroyoga Paraná.
Para participar, se recomienda llevar ropa cómoda. Los ejercicios se realizan descalzos y, según explicó Mockert, no es necesario contar con elementos especiales para asistir a las clases.
Además de los encuentros regulares, la comunidad organiza jornadas para entrenar, compartir experiencias y poner a prueba nuevas habilidades junto a otros practicantes de Paraná y Santa Fe.
La invitación, concluyó la profesora, es a animarse a probar una actividad que combina el ejercicio físico con el vínculo grupal y que busca que cada participante descubra sus posibilidades a través del movimiento.







