La venta del 50% de un toro Angus por $300 millones volvió a poner el foco en el valor de la genética dentro de la actividad ganadera. El ejemplar fue subastado por la cabaña Santa Rosa y, según explicaron Andrea y Victorio Firpo, el monto responde principalmente al potencial genético del animal.
En diálogo con Vorterix Litoral, los especialistas explicaron que la venta de una participación del 50% de un toro es una práctica habitual en el sector. Quienes adquieren esa parte pasan a recibir el 50% de lo que produzca el animal, fundamentalmente a través de su aporte genético.
“Es por la genética”, explicaron, al señalar que los compradores proyectan los beneficios que ese material genético puede generar tanto en el presente como en el futuro.
Sin embargo, aclararon que una operación de este tipo no tiene un impacto significativo sobre el volumen de producción de carne del país. Para los especialistas, el principal desafío de la ganadería argentina pasa actualmente por mejorar la alimentación y los índices reproductivos.
En ese sentido, señalaron que Argentina cuenta con unas 48 millones de cabezas de ganado y que aproximadamente 22 millones corresponden a vacas madres. Actualmente, esas madres producen alrededor de 11 o 12 millones de terneros por año, mientras que el objetivo debería ser alcanzar unos 15 millones.
Genética y alimentación: las claves para aumentar la producción
Los entrevistados remarcaron que la genética ganadera argentina ya alcanzó un nivel importante y que, para mejorar la producción, es fundamental acompañarla con una alimentación adecuada.
“El desafío es alimentar muy bien al ganado para que esas vacas vuelvan a quedar preñadas en tiempo y forma”, explicaron durante la entrevista.
La genética, en tanto, tiene un impacto especialmente relacionado con la calidad de la carne. Los avances en selección genética, alimentación, manejo y cuidados permitieron mejorar las características de la carne que llega actualmente al consumidor.
Según destacaron, Argentina se mantiene como uno de los países reconocidos por la calidad de su carne y existe una demanda internacional sostenida de proteínas de calidad. Estados Unidos, Europa, Asia, Israel y distintos países árabes aparecen entre los mercados interesados en la producción argentina.
El impacto de las crecientes en la ganadería del Litoral
Durante la entrevista también analizaron el escenario que podría generar la llegada de una nueva creciente en la región y el traslado de animales desde las islas hacia campos naturales del interior de Entre Ríos.
Los productores de la provincia ya comenzaron a anticiparse a este escenario mediante el alquiler de campos que se encontraban desocupados. Según explicaron, esto permitiría recibir parte de la hacienda que deba salir de las zonas de islas.
Además, señalaron que existen herramientas como los feedlots para recibir animales que salen de la isla, recriarlos y engordarlos para su posterior comercialización.
En este contexto, una mayor oferta de hacienda podría generar, de manera coyuntural, una baja en el precio del ganado en pie y eventualmente repercutir en el valor de la carne. No obstante, los entrevistados remarcaron que el comportamiento dependerá de la cantidad de animales que ingresen al circuito comercial y de la evolución de la oferta.




