La ingeniera agrónoma y exsecretaria de Ganadería de Córdoba, Catalina Boetto, analizó el presente y el futuro de la ganadería argentina y aseguró que el sector atraviesa un momento “bisagra”, con buenos precios pero también con importantes desafíos productivos.
Boetto brindará una disertación este jueves 13 en la Muestra de la Sociedad Rural de Federal, invitada por Veterinaria Hernández. En ese marco, sostuvo que el actual escenario de precios debe ser aprovechado para realizar inversiones que permitan aumentar la productividad.
“Estamos en un buen momento de precios, pero eso no significa necesariamente una mayor rentabilidad y un mejor resultado económico”, explicó. En ese sentido, planteó que uno de los principales desafíos es lograr animales más pesados para faena, un objetivo que requiere tiempo, inversiones e infraestructura.
UN STOCK GANADERO ESTANCADO, PERO CON POTENCIAL
La especialista señaló que el stock bovino nacional se encuentra “estancado y en disminución”, aunque aclaró que el problema no necesariamente está en la cantidad de animales.
Según explicó, existe un amplio margen para incrementar la producción con el rodeo actual mediante una mejora de los índices reproductivos. “Tenemos un potencial de crecimiento con lo que ya tenemos enorme”, afirmó.
Boetto también remarcó que el mercado interno, por sí solo, resulta insuficiente para sostener un crecimiento significativo de la actividad y destacó la importancia de ampliar y consolidar los mercados internacionales.
EXPORTACIÓN: TRAZABILIDAD, INVERSIÓN Y MÁS FRIGORÍFICOS
La exfuncionaria cordobesa sostuvo que existe una demanda internacional “muy firme” para la carne vacuna argentina, pero advirtió que los productores deben prepararse para cumplir con nuevos requisitos, entre ellos trazabilidad y medición de huella ambiental.
También consideró necesario aumentar la cantidad y tecnificación de los frigoríficos para que los beneficios de la exportación no queden concentrados solamente en determinados eslabones de la cadena.
“El beneficio de la exportación tiene que llegar a todos”, planteó, al señalar que históricamente el productor no siempre logró capturar una parte significativa del valor generado por las ventas externas.
ALIMENTACIÓN, GENÉTICA Y AGUA: LAS INVERSIONES CLAVE
Entre las principales inversiones necesarias para mejorar la producción, Boetto mencionó la alimentación, la genética y la infraestructura para el manejo de la hacienda.
En particular, destacó la importancia del acceso al agua y su distribución dentro de los establecimientos. “El agua de bebida es el nutriente más importante”, señaló, y explicó que contar con sistemas adecuados permite mejorar el manejo de los animales y realizar estrategias de pastoreo más eficientes.
También remarcó la necesidad de financiamiento para concretar esas inversiones, especialmente en las regiones donde existe un gran potencial para expandir la producción ganadera.
CRÍTICAS A LA INFRAESTRUCTURA VIAL
Durante la entrevista, Boetto también se refirió al estado de las rutas y cuestionó la combinación entre el deterioro de la infraestructura vial y el incremento del peso permitido para el transporte de cargas.
Consideró que existe una contradicción entre permitir una mayor carga de los camiones y, al mismo tiempo, contar con rutas deterioradas. Además, sostuvo que el control de velocidad debe estar acompañado por políticas de infraestructura y recordó la experiencia de Córdoba con la Policía Caminera y los controles viales.
Para la ingeniera, el Estado debería concentrarse en garantizar infraestructura y condiciones adecuadas para producir, evitando generar obstáculos que dificulten la actividad privada.
“TENEMOS QUE CAMBIAR LA COMUNICACIÓN CON LOS PRODUCTORES”
De cara a su disertación en Federal, Boetto aseguró que buscará hablar con los productores de manera sencilla y concreta, evitando un lenguaje exclusivamente técnico.
“Si vos le llevás una solución, inmediatamente la toma”, sostuvo, y remarcó que el objetivo debe ser mostrar herramientas que permitan mejorar los ingresos y la eficiencia de los establecimientos.
Finalmente, insistió en que la estabilidad económica puede favorecer a los productores más eficientes, dejando atrás un modelo basado principalmente en la tenencia de hacienda y la espera de aumentos de precios.
“Tenemos que pensar muy bien lo que vamos a hacer a futuro”, concluyó.



