La Cámara Argentina Fintech advirtió sobre el aumento de la morosidad en los créditos y planteó la necesidad de implementar soluciones que permitan prevenir el sobreendeudamiento de las familias argentinas.
Según datos de la consultora Analytica citados por la entidad, casi tres de cada diez personas que tienen créditos registran atrasos superiores a 90 días. En términos económicos, el crédito total destinado a las familias alcanza los $82,8 billones, de los cuales $13,5 billones, equivalentes al 16,3%, se encuentran en situación irregular.
Desde la Cámara consideraron que enfrentar el problema requiere una estrategia conjunta entre los distintos actores del sistema financiero.
“La respuesta a la mora requiere soluciones compartidas”, sostuvo la entidad, que propuso avanzar en una serie de medidas para mejorar la evaluación crediticia y evitar que las personas acumulen nuevas obligaciones cuando ya presentan dificultades de pago.
PROPONEN ACTUALIZAR LA INFORMACIÓN CREDITICIA
Uno de los principales planteos apunta a modificar el funcionamiento de la información disponible en la Central de Deudores del Banco Central.
Según la Cámara Argentina Fintech, actualmente existe un retraso de aproximadamente 60 días en la actualización de la situación crediticia de las personas.
La entidad considera que reducir ese plazo permitiría a bancos y plataformas financieras conocer con mayor precisión el nivel de endeudamiento de cada solicitante antes de otorgarle un nuevo préstamo.
“Reducir ese plazo permitiría evaluar mejor a cada persona, prevenir acumulación de deuda y disminuir los casos de fraude, bajando así el costo del crédito”, señalaron.
MÁS DE 10 MILLONES DE PERSONAS ACCEDEN A CRÉDITOS FINTECH
El crecimiento de las plataformas financieras digitales también modificó el acceso al crédito en Argentina.
De acuerdo con la Cámara, antes de la pandemia menos de 500.000 personas tenían un crédito otorgado por una fintech. Actualmente, el número supera los 10 millones de usuarios.
Dentro de ese universo, unos 3,8 millones no poseen actualmente un crédito bancario.
La entidad destacó que las fintech permitieron incorporar al sistema financiero formal a personas que anteriormente tenían dificultades para acceder a préstamos.
En ese sentido, consideró que para muchos usuarios la alternativa no era elegir entre un banco y una fintech, sino entre acceder a financiamiento formal o recurrir a circuitos informales.
EDUCACIÓN FINANCIERA Y ALTERNATIVAS PARA LOS DEUDORES
Además de mejorar la información crediticia, las fintech propusieron avanzar en educación financiera, reducir la carga impositiva y generar alternativas tempranas para quienes comienzan a tener dificultades para cumplir con sus obligaciones.
La idea es detectar los problemas antes de que una deuda entre en una situación de mora prolongada y ofrecer herramientas que permitan reestructurar los compromisos.
La Cámara también planteó avanzar con el Sistema de Finanzas Abiertas impulsado por el Banco Central, que permitiría que cada persona autorice el uso de información financiera actualmente distribuida entre distintas entidades para obtener una evaluación más completa de su situación económica.
LOS BANCOS CONCENTRAN LA MAYOR PARTE DEL CRÉDITO
Los bancos concentran el 81,1% del crédito destinado a las familias, por unos $67,2 billones. De ese monto, aproximadamente $8,5 billones se encuentran en situación irregular.
Las fintech, por su parte, representan el 11,7% del crédito, equivalente a $9,7 billones, y concentran unos $2,2 billones de créditos irregulares.
El resto de los proveedores financieros reúne el 7,1% del crédito familiar, aunque concentra el 20,4% del volumen irregular, unos $2,8 billones.
ARGENTINA, CON POCO CRÉDITO EN RELACIÓN CON LA REGIÓN
La Cámara Argentina Fintech también puso el foco en el bajo nivel de crédito existente en la economía argentina.
Según sus datos, el crédito al sector privado representa apenas el 13% del PBI, mientras que el promedio de América Latina y el Caribe alcanza el 53%.
Por eso, la entidad sostuvo que el desafío no debería ser reducir el acceso al financiamiento, sino generar mejores condiciones para que el crédito formal pueda crecer sin profundizar el sobreendeudamiento.
En ese marco, mejorar la información disponible, fortalecer la educación financiera y generar mecanismos de asistencia temprana aparecen como algunas de las alternativas propuestas para contener la morosidad y, al mismo tiempo, ampliar el acceso al crédito formal.




