La morosidad en los créditos a las familias alcanzó el 15,9% en mayo y unas 5,3 millones de personas mantienen al menos una deuda impaga en el sistema financiero, según datos del sector privado. El incremento refleja el deterioro de la situación económica de los hogares, en un contexto de alta presión sobre los ingresos.
De acuerdo con un informe de la consultora Analytica, la irregularidad de la cartera subió 0,5 puntos porcentuales respecto de abril. En total, el sistema abarca a 19,8 millones de personas con algún tipo de financiamiento, entre bancos, fintech, mutuales y otros proveedores, mientras que la deuda total de las familias asciende a 74,9 billones de pesos, equivalente al 6,6% del PBI.
El análisis muestra diferencias según el tipo de acreedor: entre quienes tienen deuda exclusivamente con bancos, el 20% presenta atrasos, mientras que en el caso de las fintech la morosidad trepa al 28,4%. En términos de volumen, la irregularidad es del 12,6% en bancos, 21,6% en fintech y 46,9% en otros prestadores.
A nivel geográfico, las provincias con mayor proporción de deudores en mora son San Juan (35,2%), Catamarca (34,2%), San Luis (34,1%) y La Rioja (34%). En contraste, los niveles más bajos se registran en la Ciudad de Buenos Aires (16,1%), La Pampa (19,5%) y Neuquén (23,3%), mientras que Entre Ríos presenta un 24,6%.
El informe también señala que la Provincia de Buenos Aires concentra el 36,4% de los deudores del país y el 37,8% de los casos en mora. Dentro de ese distrito, el conurbano muestra una situación más crítica, con un 30,5% de morosidad frente al 23,1% del resto del territorio.
Por último, el estudio advierte que los jóvenes de entre 18 y 30 años continúan siendo el segmento más afectado, tanto en cantidad de personas como en volumen de deuda impaga, consolidándose como el grupo con mayores dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.



