En el marco del camino hacia el bicentenario de Paraná como ciudad, el historiador Martín Quiroz repasó los principales hitos de la evolución histórica de la capital entrerriana y explicó por qué 2026 reúne varias fechas significativas para su historia.
Quiroz recordó que el pasado 25 de junio se conmemoraron los 213 años de la elevación de Paraná al rango de Villa, ocurrida en 1813, y señaló que el próximo 26 de agosto se cumplirán 200 años desde que la entonces Villa fue elevada oficialmente al rango de Ciudad, en 1826.
“Paraná fue elevada en distintos momentos: primero fue pago, después Villa y finalmente Ciudad”, explicó.
El historiador también hizo referencia al debate sobre el verdadero origen de la ciudad. A diferencia de otras localidades que fueron fundadas formalmente, sostuvo que Paraná no tuvo un acto fundacional, por lo que la fecha que se toma para celebrar su aniversario responde a un criterio histórico.
En ese sentido, indicó que algunos investigadores consideran que el origen podría remontarse al 30 de octubre de 1730, cuando se instaló el primer oratorio en la zona. Sin embargo, actualmente se toma como referencia el 25 de junio de 1813, cuando la Asamblea del Año XIII dispuso la separación de Paraná de la jurisdicción de Santa Fe y la elevó al rango de Villa.
Quiroz destacó que el crecimiento poblacional y económico fue determinante para ese reconocimiento. Entre las principales actividades productivas de la época mencionó la explotación de la cal y la industria maderera, cuyos productos abastecían a regiones como Corrientes y Paraguay.
Además, recordó el papel que desempeñó el vecino Juan Garrigó, uno de los principales impulsores de las gestiones para lograr la autonomía administrativa de Paraná respecto de Santa Fe.
El proceso, explicó, comenzó varios años antes. En 1805 las autoridades virreinales habían considerado que la población reunía las condiciones para convertirse en Villa, pero las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807, y posteriormente los acontecimientos de la Revolución de Mayo, demoraron la concreción de esa decisión.
Finalmente, Quiroz también se refirió al origen del nombre “Paraná”, de raíz indígena y cuyo significado es “pariente del mar”. Explicó que esa denominación guarda relación con la antigua presencia del mar en la región y recordó que aún pueden observarse vestigios de ese pasado geológico en las escalinatas del Parque Urquiza, donde permanecen incrustaciones de antiguas conchas marinas utilizadas durante la construcción del paseo.



