La tradicional calle Diamante de Paraná fue protagonista de un nuevo espacio de divulgación histórica a cargo del investigador Martín Quiróz, quien repasó el origen de una de las arterias más emblemáticas de la capital entrerriana y recordó su pasado como la principal zona de prostíbulos de la ciudad durante las décadas de 1920 y 1930.
Durante su participación en el programa Vecinos Paraná, Quiróz explicó que la actual calle Diamante era conocida antiguamente como calle Unión y que, con el paso del tiempo, se transformó en uno de los sectores más característicos de la vida nocturna paranaense.
DE CALLE UNIÓN A CALLE DIAMANTE
El investigador recordó un poema que reconstruye la historia de la arteria y describe cómo pasó de llamarse Unión a Diamante, en referencia a la transformación del lugar y al crecimiento de la actividad prostibularia.
Según relató, en esa zona funcionaban reconocidos establecimientos como El Gato Negro, El Farol Rojo, La Gata Blanca, La Maison Francesa y el Rancho Radical, nombres que quedaron registrados en documentos y publicaciones de la época.
EL “RANCHO RADICAL” Y LA POLÍTICA DE LA ÉPOCA
Quiróz destacó que uno de los sitios más recordados era el denominado Rancho Radical, un prostíbulo que, según relatos históricos, también funcionaba como punto de encuentro de dirigentes políticos.
Explicó que, en aquellos años, tanto radicales como conservadores utilizaban estos lugares para mantener reuniones informales y que, incluso, muchas discusiones políticas terminaban trasladándose posteriormente a la Legislatura.
El investigador recordó una anécdota según la cual un dirigente conservador acusó a un legislador radical de haber estado en el “Rancho Radical”, asegurando que lo sabía porque en una de sus paredes colgaba un retrato de Leandro N. Alem.
LAS MADAMES Y EL PAPEL QUE CUMPLÍAN
Durante el recorrido histórico también hizo referencia a las mujeres que administraban estos establecimientos, conocidas como madames, entre ellas Susan, Tosca, Anita, Regina, Margaret y Janet.
Según explicó, además de dirigir los prostíbulos, muchas de ellas conocían los movimientos políticos y sociales de la época debido a la información que circulaba entre sus clientes.
UNA CIUDAD QUE CRECIÓ ALREDEDOR DE SU HISTORIA
Quiróz señaló que, a diferencia de otras ciudades argentinas, la zona prostibularia de Paraná no se encontraba alejada del casco urbano, sino muy próxima al centro.
Atribuyó esa característica al desarrollo histórico de la ciudad, que fue creciendo sin una planificación urbana definida y tomando como referencia sectores cercanos al antiguo puerto y la Bajada.
EL LEÓN QUE SE ESCAPÓ DEL CIRCO
Entre las anécdotas recordadas, el investigador mencionó un episodio ocurrido en inmediaciones de las actuales calles Diamante y Paraguay, donde antiguamente se instalaban los circos que llegaban a la ciudad.
Según el relato, un león escapó de uno de esos espectáculos, ingresó a una vivienda y finalmente fue abatido. Posteriormente, el animal fue embalsamado y hoy forma parte de la colección del Museo de Ciencias Naturales de Paraná.
UNA HISTORIA QUE SIGUE VIVA
Quiróz sostuvo que rescatar este tipo de historias permite comprender mejor la evolución social, política y cultural de Paraná.
Además, adelantó que continuará compartiendo investigaciones sobre distintos episodios y personajes que marcaron la historia de la capital entrerriana, con el objetivo de acercar ese patrimonio a las nuevas generaciones.



