El precio del petróleo volvió a ubicarse este lunes por encima de los u$s100 por barril, en medio de una fuerte escalada de tensión internacional tras la falta de avances en las conversaciones entre Estados Unidos e Irán y la decisión de Donald Trump de ordenar el bloqueo de puertos iraníes y del estratégico estrecho de Ormuz.
En el arranque de la jornada, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo subió más de 8% hasta los u$s104,50, mientras que el Brent con entrega en junio avanzó cerca de 7% y alcanzó los u$s102. El salto respondió al temor del mercado por una posible interrupción en la oferta global de crudo.
La situación se agravó luego de que Trump confirmara el domingo que la Armada de Estados Unidos comenzaría de inmediato a bloquear el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más sensibles del mundo. La medida llegó tras el fracaso de las negociaciones con Teherán, que no lograron consolidar un acuerdo de paz ni sostener el frágil alto el fuego vigente en las últimas semanas.
El anuncio encendió las alarmas en los mercados internacionales ante el posible impacto sobre los flujos de exportación y una eventual suba adicional en los combustibles. El repunte del crudo reavivó así el temor a un shock energético global, con riesgo de mayor presión inflacionaria y aumento de costos para las economías importadoras.
En este contexto, las bolsas asiáticas reaccionaron con caídas. En Corea del Sur, el índice Kospi retrocedió 1,15% en la primera media hora de operaciones, mientras que en Japón el Nikkei 225 abrió con una baja más moderada del 0,38%.
La tendencia reflejó una clara aversión al riesgo, especialmente en los mercados más dependientes de la energía importada, ante la incertidumbre por el impacto que podría tener el bloqueo sobre el comercio global de petróleo.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que la medida comenzó a regir este lunes 13 de abril desde las 11 (hora argentina), con restricciones al tráfico marítimo hacia y desde los puertos iraníes.
“El bloqueo se aplicará de forma imparcial a los buques de todas las naciones que entren o salgan de puertos iraníes”, señalaron en un comunicado oficial. No obstante, aclararon que no se impedirá la navegación de embarcaciones que transiten el estrecho de Ormuz con destino a puertos de otros países.
El escenario mantiene en alerta a los mercados globales, que siguen de cerca la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto en el suministro energético mundial.



