El abogado Agustín Ortiz de Marco renunció a su designación como veedor de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) antes de asumir el cargo, lo que obliga al Gobierno nacional a redefinir el esquema de control sobre los balances y la gestión económica de la entidad.
La dimisión se produjo en las últimas horas y fue comunicada al Ministerio de Justicia, que ahora deberá designar un reemplazante para continuar con la auditoría prevista. Ortiz de Marco alegó motivos personales y profesionales que le impiden asumir la función.
Su salida genera incertidumbre en un proceso que aún no había comenzado formalmente y que apunta a supervisar los estados contables, contratos y circuitos de ingresos de la AFA, en medio de cuestionamientos sobre el manejo de fondos.
El esquema de veeduría había sido impulsado por la Inspección General de Justicia (IGJ) y luego ratificado por el ministro Juan Bautista Mahiques, quien decidió sostener a los profesionales propuestos por la gestión anterior para garantizar continuidad y evitar sospechas políticas.
La auditoría, prevista por un plazo de 180 días, no implicaba una intervención directa en la conducción de la AFA, pero sí habilitaba el acceso a documentación clave para elaborar un informe técnico sobre la situación económica e institucional de la entidad.
La renuncia deja incompleto el equipo de supervisión antes de su puesta en marcha y obliga al Gobierno a definir si mantiene el criterio original o introduce cambios en la integración del cuerpo de veedores.
El control sobre la AFA se inscribe en un contexto de tensiones entre el Gobierno y la conducción del fútbol argentino, donde el volumen de recursos y las investigaciones en curso convierten a la auditoría en un punto sensible dentro de la agenda política.



