La NASA avanza con el desarrollo de la misión SkyFall, que contempla el envío de tres helicópteros a Marte para localizar depósitos de hielo enterrados a poca profundidad. Las aeronaves estarán equipadas con radares capaces de estudiar los primeros metros del subsuelo marciano, con el objetivo de identificar reservas de agua congelada que podrían ser fundamentales para futuras misiones tripuladas.
El proyecto prevé el lanzamiento de un helicóptero de mayor tamaño acompañado por otros dos más pequeños. La misión está prevista para finales de 2028 y buscará detectar depósitos que actualmente son difíciles de estudiar con precisión desde la órbita.
El interés científico está puesto especialmente en el hielo cercano a la superficie, ya que sería mucho más accesible para futuras expediciones humanas. El agua podría utilizarse para consumo, producción de oxígeno y elaboración de combustible.
UN RADAR A SOLO 15 CENTÍMETROS DEL TERRENO
Una de las principales innovaciones de SkyFall será la posibilidad de realizar vuelos extremadamente bajos. Los helicópteros deberán desplazarse lentamente a unos 15 centímetros sobre la superficie de Marte para obtener información detallada del subsuelo.
El radar utilizará diferentes longitudes de onda. Las más largas permitirán penetrar varios metros en el terreno, mientras que las más cortas aportarán información sobre las capas donde el regolito seco comienza a dar paso al hielo.
De esta manera, los científicos esperan poder identificar la presencia de hielo y determinar su extensión sin necesidad de realizar excavaciones.
UNA ANTENA FLEXIBLE PARA SOPORTAR LOS ATERRIZAJES
Cada helicóptero contará con una antena Vivaldi fabricada con un material flexible y ubicada debajo de la aeronave. Debido a que la antena será más extensa que las patas del vehículo, deberá doblarse durante los aterrizajes y recuperar su forma antes de cada nuevo vuelo.
Los ingenieros utilizaron poliéster y Vectran para proteger el dispositivo. Este último material ya fue empleado en los airbags utilizados para proteger a los vehículos Spirit y Opportunity durante sus descensos en Marte.
La antena fue sometida a diferentes pruebas mecánicas, electromagnéticas y térmicas. Durante los ensayos logró soportar 200 aterrizajes, el doble de los previstos inicialmente para la misión, sin perder su capacidad para transmitir y recibir señales.
EL LEGADO DE INGENUITY
El desarrollo de SkyFall aprovecha la experiencia obtenida con Ingenuity, el pequeño helicóptero que funcionó en Marte entre 2021 y 2024.
La misión demostró que era posible realizar vuelos controlados en la atmósfera marciana, pese a su extrema delgadez, y abrió la posibilidad de utilizar aeronaves para explorar zonas que podrían resultar difíciles de alcanzar mediante vehículos terrestres.
Antes de su eventual lanzamiento, SkyFall deberá superar nuevas pruebas de vibración, despliegue, comunicación y funcionamiento en condiciones similares a las de Marte. También será evaluado en el Mars Yard del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
EL HIELO, UN RECURSO CLAVE PARA FUTURAS MISIONES
La localización de hielo accesible podría convertirse en un factor determinante para definir futuras zonas de aterrizaje y establecer misiones humanas en Marte.
El agua congelada no solo sería un recurso para el consumo de los astronautas. También podría ser utilizada para producir oxígeno y fabricar combustible, reduciendo la cantidad de recursos que deberían transportarse desde la Tierra.
Con SkyFall, la NASA busca avanzar así en una de las preguntas clave para la futura exploración humana del planeta rojo: dónde encontrar agua y cómo acceder a ella.




