Dos hombres de entre 25 y 35 años fueron detenidos en San Benito tras un operativo encubierto realizado por la División Robos y Hurtos de la Policía de Entre Ríos, luego de detectar la venta ilegal de armas de fuego a través de un grupo cerrado de WhatsApp.
El procedimiento se concretó durante la noche del lunes y permitió el secuestro de una pistola calibre .22 cargada y un revólver, en el marco de una causa por presunta tenencia ilegal de armas.
La investigación se inició a partir de tareas de monitoreo en redes sociales, donde los efectivos lograron identificar un grupo en el que se ofrecían armas. A partir de allí, se dio intervención a la fiscalía y se organizó un operativo encubierto que incluyó un encuentro pactado con los vendedores en el ingreso a la localidad, en inmediaciones del barrio Las Tunas.
Según explicó el jefe de la División, Lisandro Reyes, los sospechosos llegaron al lugar en motocicleta y luego guiaron a los agentes hacia otro sector de la ciudad. El procedimiento continuó en calle Urquiza, en barrio San Martín, donde uno de los hombres descendió, ingresó a un pasillo y regresó exhibiendo las armas, momento en el que fue reducido y detenido junto a su acompañante.
Entre los elementos secuestrados se encontraba una pistola calibre .22 que tenía un cartucho en recámara y otro en el cargador, por lo que estaba lista para ser utilizada. También se incautó un revólver sin municiones, ambos ahora sometidos a pericias para determinar su procedencia y posible vinculación con otros delitos.
Desde la fuerza indicaron que este tipo de maniobras ilegales se repiten en distintas plataformas digitales. “Los delincuentes no escatiman en dónde vender las armas”, señalaron, al advertir que estas ofertas pueden encontrarse en WhatsApp, Instagram, Telegram y otros espacios en línea.
En este caso, la transacción no tenía un precio fijado, ya que los implicados pretendían intercambiar las armas por una motocicleta, modalidad que fue utilizada como parte del operativo para concretar la detención.
Los detenidos, conocidos en la zona pero sin antecedentes por este tipo de hechos, quedaron alojados en la Alcaidía de Tribunales y a disposición de la fiscalía interviniente.



