El economista Oscar Mitchel analizó el presente económico argentino y aseguró que actualmente existe una fuerte diferencia entre los sectores que muestran crecimiento y la realidad cotidiana de gran parte de la población y los comercios.
Durante una entrevista, Mitchel explicó que hoy conviven actividades económicas con grandes expectativas de expansión, como el agro, el petróleo, el gas y la minería, mientras que otros sectores vinculados al consumo y al comercio atraviesan una situación compleja.
“El derrame de los sectores que hoy están creciendo todavía no llegó a la microeconomía”, sostuvo.
En ese sentido, señaló que la estabilidad económica y la desaceleración de la inflación implican también un cambio de hábitos financieros para los argentinos.
“La gente estaba acostumbrada a endeudarse pensando que la inflación licuaba las cuotas. Hoy eso ya no ocurre y las últimas cuotas terminan siendo las más pesadas”, explicó.
Además, remarcó que el nuevo escenario económico obliga a modificar las formas de consumo y de administración familiar. Según indicó, en una economía más estable cobra mayor importancia el ahorro previo antes de realizar compras importantes.
Mitchel también se refirió al crecimiento del comercio online y aseguró que muchos negocios tradicionales deberán adaptarse a los nuevos hábitos de consumo.
“La economía va hacia ahí. La gente compra desde su casa y quiere recibir el producto en la puerta. Los comercios tienen que acompañar ese cambio”, afirmó.
Sobre la situación de los locales comerciales, reconoció que actualmente existe una combinación de factores que afectan al sector: caída del consumo, aumento de alquileres, alta presión impositiva y competencia de plataformas digitales internacionales.
Asimismo, sostuvo que la recuperación económica vinculada a sectores estratégicos todavía se encuentra en una etapa inicial y que su impacto sobre la economía cotidiana llevará tiempo.
“El campo, el petróleo y la minería van a traer dólares al país, pero eso no sucede de un día para otro”, indicó.
En relación al rumbo económico nacional, el economista destacó la importancia de mantener el orden macroeconómico y controlar la inflación, aunque reconoció que el ajuste genera dificultades en la economía doméstica y en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Finalmente, planteó que uno de los principales desafíos será encontrar un equilibrio entre la estabilización económica y la recuperación del consumo y el empleo.
“La inflación genera pobreza, pero también es real que hoy muchas familias y comercios están atravesando un momento muy difícil”, concluyó.



