La psicóloga Yanina Michel analizó la realidad que atraviesan muchos jóvenes argentinos y explicó cómo la falta de oportunidades, la incertidumbre sobre el futuro, la sobreexposición a las redes sociales y la pérdida de proyectos pueden generar frustración, aislamiento y problemas de salud mental.
El análisis surgió a partir de un estudio que indica que cerca del 50% de los jóvenes de entre 18 y 29 años vive en un contexto de vulnerabilidad social, situación que repercute en el acceso al trabajo, los estudios y las expectativas de crecimiento.
LA IMPORTANCIA DE SENTIRSE CAPAZ
Michel explicó que uno de los conceptos centrales para entender esta realidad es la autoeficacia, es decir, la percepción que tiene una persona sobre su capacidad para alcanzar objetivos.
“Para perseguir una meta tengo que sentir que soy capaz de lograrla y que existe un contexto que acompañe”, señaló. Según explicó, muchos jóvenes sienten que, por más esfuerzo que hagan, no podrán mejorar su situación, lo que termina desmotivándolos.
Además, sostuvo que las redes sociales muchas veces profundizan ese sentimiento al exponer constantemente imágenes de éxito, viajes o riqueza que generan comparaciones difíciles de alcanzar para quienes viven otra realidad.
ENCONTRAR UN SENTIDO
La especialista también remarcó la importancia de encontrar un propósito o un valor que funcione como motor para proyectarse hacia el futuro.
Indicó que, con los cambios culturales y sociales, muchos de los valores tradicionales perdieron fuerza y hoy numerosos jóvenes se preguntan para qué estudiar, trabajar o esforzarse, sin encontrar una respuesta clara.
EL ROL DE LA FAMILIA
Michel advirtió que la sobreprotección tampoco ayuda al desarrollo de la autonomía. Explicó que permitir que niños y adolescentes hagan por sí mismos aquellas tareas para las que ya están preparados fortalece la confianza y la autoestima.
En ese sentido, recomendó que los adultos acompañen sin reemplazar, favoreciendo que los jóvenes experimenten desafíos y construyan seguridad en sus propias capacidades.
También señaló que las comparaciones, los insultos o frases como “sos un inútil” solo profundizan la frustración y dañan el autoconcepto, mientras que el diálogo y las preguntas sobre qué les interesa o qué les gustaría aprender suelen ser herramientas mucho más efectivas.
CUÁNDO PRESTAR ATENCIÓN
La profesional indicó que algunas señales de alerta son el aislamiento, la pérdida de interés por actividades que antes resultaban placenteras, cambios importantes en el sueño o el apetito y expresiones de desesperanza o desvalorización personal.
Ante estas situaciones, recomendó buscar adultos de referencia, grupos de pertenencia —como clubes, espacios educativos o comunitarios— y, cuando sea posible, solicitar asistencia en salud mental.



