El histórico dirigente de la Unión Cívica Radical (UCR) de Entre Ríos, Gustavo Cusinato, analizó el presente y el futuro del radicalismo provincial y nacional, y puso el foco en la necesidad de recuperar liderazgo, preservar el territorio y definir una estrategia electoral de cara a 2027.
Durante una entrevista, Cusinato sostuvo que una de las principales dificultades que atraviesa el radicalismo es la falta de un liderazgo nacional capaz de ordenar al partido y permitir que las estructuras provinciales definan con mayor claridad sus alianzas electorales.
“El problema que tenemos es que no tenemos candidatos en el orden nacional porque falta un liderazgo”, señaló. Según explicó, esta situación también repercute en Entre Ríos, ya que dificulta determinar con qué sectores competir y bajo qué esquema electoral.
“FALTA UN LIDERAZGO QUE CONVOQUE A TODO EL PARTIDO”
Al analizar la pérdida de protagonismo de la UCR entrerriana durante las últimas décadas, Cusinato atribuyó parte del problema a la ausencia de un liderazgo fuerte luego de la etapa encabezada por Sergio Montiel.
A esto sumó las consecuencias de la crisis de 2001 y las dificultades que atravesó el partido para mantener una conducción capaz de contener a sus distintos sectores.
El dirigente también cuestionó algunas decisiones vinculadas con la vida interna del radicalismo y consideró que el incumplimiento de los mecanismos institucionales partidarios profundizó la crisis.
En ese sentido, recordó las divisiones producidas en los bloques legislativos nacionales y sostuvo que situaciones de ese tipo afectan la democracia interna de la fuerza.
EL DESAFÍO DE CONSERVAR EL TERRITORIO
Para Cusinato, Entre Ríos presenta una situación particular dentro del radicalismo nacional debido a la presencia territorial de la UCR.
“En Entre Ríos la mayoría de los intendentes oficialistas son radicales”, destacó, y consideró que esa estructura representa una fortaleza que el partido debe preservar.
Sin embargo, advirtió que la eventual candidatura de Rogelio Frigerio a la gobernación vuelve más complejo el escenario para el radicalismo.
“Falta liderazgo y candidatura a gobernador”, sostuvo, aunque aclaró que todavía no observa una figura definida que pueda encabezar una eventual propuesta radical.
PASO, ALIANZAS Y NEGOCIACIONES
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la discusión sobre las PASO y el mecanismo para resolver las candidaturas.
Cusinato afirmó que las primarias “son las ordenadoras” y advirtió que la eventual eliminación de ese mecanismo podría trasladar las definiciones a negociaciones entre dirigentes.
Según explicó, el problema adquiere mayor complejidad porque en 2027 no solamente estarán en juego cargos legislativos nacionales, sino también intendencias, legislaturas provinciales y otras estructuras territoriales.
“Hoy no podemos perder a nadie en este proceso”, remarcó.
En ese marco, defendió una mirada pragmática para afrontar las próximas elecciones y sostuvo que el radicalismo deberá evaluar cuidadosamente qué acuerdos le permiten conservar y ampliar su presencia territorial.
“EL PRAGMATISMO NO SIGNIFICA IMPOSICIÓN”
Cusinato diferenció el pragmatismo de la imposición y sostuvo que las principales decisiones deben ser tomadas por los órganos partidarios.
En particular, destacó la importancia del próximo Congreso partidario, que reunirá a dirigentes de distintos puntos de la provincia.
“Si el Congreso partidario, que es la máxima autoridad del partido, decide en un sentido, ya está la decisión tomada”, explicó.
Para el dirigente, la negociación posterior debe desarrollarse sobre la base de las definiciones adoptadas institucionalmente.
UNA POSIBLE ALIANZA CON LA LIBERTAD AVANZA
Consultado sobre la posibilidad de que el radicalismo acuerde con La Libertad Avanza, Cusinato reconoció que existe un fuerte componente de pragmatismo en la discusión, aunque marcó diferencias ideológicas.
En ese sentido, recordó la experiencia de la Convención de Gualeguaychú y sostuvo que aquella discusión no fue simplemente si el radicalismo debía ir con Mauricio Macri, sino bajo qué esquema debía conformarse aquella alianza.
“Conceptualmente, ideológicamente, el radicalismo está más cerca del peronismo que de los libertarios”, afirmó.
No obstante, remarcó que las decisiones electorales deberán contemplar el contexto y, fundamentalmente, la necesidad de preservar las intendencias y el desarrollo territorial conseguido por la UCR.
“DENTRO DE CUATRO AÑOS VA A HABER UN RADICAL GOBERNANDO ENTRE RÍOS”
De cara al futuro, Cusinato se mostró confiado respecto de las posibilidades del radicalismo de recuperar la Gobernación de Entre Ríos.
“Estoy convencido de que dentro de cuatro años va a haber un radical gobernando la provincia”, afirmó.
Sin embargo, aclaró que para alcanzar ese objetivo será necesario sostener la estructura territorial del partido, conservar intendencias y legisladores y construir nuevos liderazgos.
También consideró que el radicalismo debe encontrar una figura con la cual pueda identificarse y que sea capaz de competir en el nuevo escenario político.
CRÍTICAS AL GOBIERNO NACIONAL
Durante la entrevista, Cusinato también se refirió al gobierno de Javier Milei y señaló coincidencias con algunas de sus políticas macroeconómicas, aunque cuestionó el estilo político del Presidente y algunas de sus decisiones.
Consideró que existen similitudes entre determinadas políticas actuales y situaciones vividas durante la década de 1990, especialmente en relación con la transferencia de responsabilidades hacia las provincias sin los recursos suficientes.
En el caso de Entre Ríos, destacó la importancia de discutir la distribución de recursos y advirtió sobre el impacto que las decisiones nacionales tienen sobre las cuentas provinciales y municipales.
“HAY UNA CRISIS DE REPRESENTACIÓN”
Finalmente, Cusinato planteó una mirada crítica sobre el sistema político argentino y sostuvo que la crisis de los partidos tradicionales abrió espacio para nuevas expresiones políticas.
“El problema es que hoy hay una crisis de representación de los partidos políticos y de los políticos”, señaló.
Para el dirigente radical, la falta de estructuras partidarias fuertes y de una oposición unificada deja buena parte del debate político en manos de las redes sociales, donde, según advirtió, conviven información y desinformación.
En ese contexto, consideró que la reconstrucción de los partidos políticos y la recuperación de liderazgos serán determinantes para definir el escenario electoral de los próximos años.




