A los 17 años tomó una decisión poco habitual: rechazó la posibilidad de realizar un viaje de estudios y eligió destinar ese dinero a poner en marcha su primer local. Seis años después, Valentina Erhardt tiene 24 años, cuenta con tres locales de productos de limpieza, desarrolla tareas de consultoría y fue elegida embajadora de EmprendeFest en Paraná.
Su vínculo con el mundo empresarial comenzó en su propia familia. Su padre es comerciante y tiene un mayorista de productos de limpieza con cinco sucursales. Desde antes de terminar la secundaria, Valentina ya trabajaba atendiendo en el negocio familiar y descubrió que la venta y el comercio eran actividades que disfrutaba.
Cuando terminó la escuela decidió que quería tener su propio emprendimiento. La idea surgió mientras analizaba qué hacer con el dinero que podía destinar a un auto o al viaje de estudios. “Yo necesitaba ingresos también”, contó durante una entrevista. Por eso eligió otra alternativa: abrir un local.
En paralelo, comenzó a estudiar Administración de Empresas. Sin embargo, después de tres años decidió cambiar de rumbo porque consideraba que la carrera era demasiado general. Se orientó entonces hacia Dirección de Equipos de Ventas, una formación que le permitió profundizar sus conocimientos en ventas, marketing y asesoramiento comercial.
De los productos de limpieza a la consultoría
El emprendimiento familiar fue solo el comienzo. Junto a su pareja, Julián, abrió otros dos locales de productos de limpieza. También incursionó durante dos años en el rubro de la indumentaria, aunque finalmente decidió cerrar ese proyecto.
Según explicó, esa experiencia le permitió reconocer errores y entender que ese rubro no era el que más se ajustaba a sus intereses. Entre los factores que identificó estuvo la elección de la ubicación del local.
Con el tiempo, su formación y experiencia en ventas comenzaron a trasladarse a las redes sociales. A través de TikTok, Valentina empezó a compartir consejos vinculados con los negocios, especialmente sobre precios y estrategias de venta.
Primero desarrolló herramientas digitales, entre ellas plantillas de Excel y una calculadora de precios para emprendedoras. Luego comenzó a ofrecer asesorías y consultorías comerciales.
“Me gusta enseñar”, explicó durante la entrevista. Esa vocación también se convirtió en una parte central de su actividad profesional, orientada a acompañar a otras emprendedoras en cuestiones relacionadas con precios, ventas y negocios.
La inteligencia artificial como herramienta de trabajo
La capacitación también forma parte de su recorrido actual. Valentina contó que está realizando un curso de inteligencia artificial y que comenzó a incorporar estas herramientas en sus asesorías.
Según explicó, la tecnología le permite agilizar tareas que anteriormente realizaba de manera manual, como la elaboración de presentaciones y documentos para sus clientes.
Para la joven emprendedora, la inteligencia artificial funciona como una herramienta complementaria a su trabajo y le permite dedicar menos tiempo a determinadas tareas operativas.
Su nuevo desafío: EmprendeFest
Otro de los proyectos que ocupa actualmente a Valentina es su participación como embajadora de EmprendeFest en Paraná.
El evento se realizará el 24 de noviembre en Buenos Aires y, según explicó, reunirá durante una jornada a emprendedores y profesionales interesados en capacitarse en marketing, ventas y negocios. La propuesta contempla conferencias de oradores nacionales e internacionales y un corredor destinado a marcas y emprendimientos.
Como representante de Paraná, Valentina está organizando un viaje grupal para emprendedoras de la ciudad y la zona. La propuesta contempla trasladarse en colectivo a Buenos Aires y regresar luego del evento.
Para el grupo que viajará junto a ella hay 19 lugares disponibles por cuestiones de organización. El paquete, que incluye el traslado y la entrada al evento, tiene un costo informado de $150.000.
Su objetivo, sin embargo, va más allá de organizar un viaje. Después de haber construido su propio camino en el mundo de los negocios, Valentina asegura que uno de sus principales intereses para los próximos años es continuar enseñando y acompañando a otras mujeres que quieran emprender.
A los 24 años, su recorrido combina comercio, formación, ventas, redes sociales, consultoría y nuevas herramientas tecnológicas. Y, mientras continúa desarrollando sus propios proyectos, ya tiene definido uno de sus próximos objetivos: “Enseñar a más mujeres”.




