El desastre provocado por una violenta riada dejó 669 fallecidos en Nepal y otros siete en el Tíbet. Las autoridades enfrentan morgues saturadas y avanzan con la toma de muestras de ADN para identificar los cuerpos, mientras miles de rescatistas continúan buscando a las personas desaparecidas.
La riada que afectó a Nepal y la región china del Tíbet dejó al menos 676 muertos y casi 3.000 personas desaparecidas, según los últimos balances oficiales difundidos este sábado.
El desastre ocurrió el miércoles en la cuenca del río Bhote Koshi y provocó una enorme masa de agua, barro, hielo, rocas y escombros que arrasó con viviendas, rutas, puentes y centrales hidroeléctricas.
En territorio nepalí fueron recuperados 669 cuerpos, según informó la Policía. Los distritos más afectados fueron Chitwan, con 248 fallecidos, y Nawalparasi Este, también conocido como Nawalpur, con 158 víctimas.
A ese balance se sumaron otras siete muertes confirmadas en el condado tibetano de Gyirong, donde se encuentra uno de los principales pasos fronterizos entre China y Nepal.
MORGUES SATURADAS Y OPERATIVOS PARA IDENTIFICAR A LAS VÍCTIMAS
La gran cantidad de cuerpos recuperados generó una situación crítica en morgues y hospitales de las zonas afectadas. Las tareas de identificación se complicaron además por el deterioro de los cadáveres que permanecieron durante horas en los ríos o bajo el barro.
Ante esta situación, las autoridades de Nawalparasi Este comenzaron a tomar muestras masivas de ADN con el objetivo de facilitar la identificación de las víctimas.
Algunos cuerpos tuvieron que ser trasladados a centros sanitarios de otros distritos debido a la falta de espacio. Las autoridades también avanzaron con las inhumaciones una vez cumplidos los procedimientos legales y forenses correspondientes.
MILES DE RESCATISTAS BUSCAN SOBREVIVIENTES
Los equipos de emergencia continúan trabajando sobre extensas zonas cubiertas por lodo, piedras y restos de construcciones. Los rescatistas estiman que todavía podría haber personas sepultadas bajo los sedimentos y escombros provocados por la corriente.
Uno de los principales focos del operativo se encuentra en las centrales hidroeléctricas de la cuenca del río Bhote Koshi. Las autoridades temen que trabajadores hayan quedado atrapados en túneles inundados o bloqueados por los materiales arrastrados por el agua.
El Gobierno de Nepal solicitó asistencia internacional especializada para las tareas de identificación forense, conservación de cadáveres y rescate en túneles. India y China enviaron especialistas y suministros para colaborar con los operativos.
MÁS DE 400 TURISTAS CONTINÚAN INCOMUNICADOS
La emergencia también afectó a cientos de turistas que se encontraban en las zonas alcanzadas por la riada.
La Junta de Turismo de Nepal informó que 184 turistas fueron rescatados con vida, mientras que otros tres lograron comunicarse con las autoridades. Sin embargo, 420 viajeros permanecían incomunicados y eran buscados en las áreas afectadas.
Entre las personas evacuadas durante el sábado se encontraban dos ciudadanos españoles.
Las tareas de rescate continuaron mientras las autoridades mantienen las advertencias por la inestabilidad del terreno y el riesgo de nuevas crecidas. El desastre provocó además graves daños en la infraestructura y dejó incomunicadas a numerosas comunidades.




