La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una nueva declaración política que reafirma el compromiso global de poner fin al vih como amenaza para la salud pública hacia el año 2030, aunque reconoció que el mundo no alcanzó las metas previstas para 2025.
El documento fue adoptado con 149 votos a favor, ocho en contra y 14 abstenciones, y plantea la necesidad de acelerar las acciones durante los próximos cinco años mediante estrategias más efectivas, financiamiento sostenido y respuestas centradas en las personas.
La resolución advierte que, en las condiciones actuales, los objetivos globales no se cumplirán en tiempo y forma, por lo que propone una respuesta coordinada basada en evidencia científica y enfocada en las poblaciones más vulnerables.
Entre los principales ejes, la ONU insta a fortalecer el liderazgo de los Estados, mejorar la articulación entre sectores y garantizar el acceso universal a la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el seguimiento del VIH.
Además, el texto subraya la importancia de sostener el financiamiento internacional y de que cada país incremente sus propios recursos para enfrentar la epidemia. También pone el foco en la defensa de los derechos de las personas que viven con VIH y en la participación activa de las comunidades en el diseño e implementación de políticas públicas.
La directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, destacó que el nuevo compromiso representa una oportunidad clave para redefinir el rumbo. “No podemos fracasar, porque sabemos lo que debemos hacer”, afirmó, y remarcó la necesidad de ampliar el acceso a innovaciones científicas y tratamientos.
Según datos difundidos por ONUSIDA en 2025, desde 2010 las muertes relacionadas con el SIDA se redujeron un 56 por ciento, mientras que las nuevas infecciones por VIH descendieron un 43 por ciento. Actualmente, 32,1 millones de personas reciben tratamiento, lo que representa el 78 por ciento de quienes viven con el virus a nivel mundial.
Si bien estos avances reflejan el impacto de las políticas de salud, la inversión y el desarrollo científico, la ONU advirtió que persisten brechas significativas que impiden alcanzar las metas fijadas.
En ese marco, se prevé que en 2031 se realice una nueva reunión de alto nivel para evaluar los resultados de los compromisos asumidos y medir el progreso hacia la eliminación definitiva del SIDA como amenaza para la salud pública.



