La presidenta del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos, Paula Armándola, y el corredor inmobiliario Sebastián Vanotti analizaron en Temprano y al Palo los principales cambios que atraviesa el sector, desde el avance de las franquicias hasta las nuevas condiciones para los contratos de alquiler y la necesidad de fortalecer la formación profesional.
Durante la entrevista también se refirieron a la renovación de autoridades del Colegio, al conflicto interno que derivó en una denuncia judicial presentada por Armándola y a la discusión sobre el modelo de ejercicio profesional que se busca sostener en Entre Ríos.
ARMÁNDOLA Y UNA DENUNCIA POR VIOLENCIA INSTITUCIONAL Y DE GÉNERO
Armándola contó que en noviembre de 2025 se produjo la renovación de autoridades del Colegio y aclaró que no se presentó como candidata a un nuevo mandato, ya que había anunciado que su segunda gestión sería también la última.
Según relató, durante la campaña electoral recibió cuestionamientos que, a su entender, excedieron la discusión institucional. Por ese motivo, presentó una denuncia por violencia institucional y violencia de género, actualmente en trámite judicial.
La expresidenta del Colegio señaló que la denuncia involucra a cinco integrantes del actual Consejo Ejecutivo y sostuvo que la campaña cuestionada alcanzó también a su familia.
Armándola vinculó además parte de la disputa interna con las posiciones enfrentadas respecto del ingreso de las franquicias al mercado inmobiliario entrerriano.
EL AVANCE DE LAS FRANQUICIAS, EN EL CENTRO DEL DEBATE
Uno de los principales ejes de la entrevista fue el avance de las franquicias inmobiliarias en Entre Ríos.
Armándola recordó que la provincia mantuvo durante años una postura restrictiva frente a este modelo, mientras que en otras jurisdicciones del país las franquicias ya funcionan.
Según explicó, actualmente existen franquicias operando en la provincia y nuevas marcas buscan instalarse en Paraná, incluso en sectores donde históricamente los corredores inmobiliarios locales desarrollaban su actividad de manera independiente.
La preocupación planteada está relacionada también con la identidad y responsabilidad profesional. Vanotti y Armándola remarcaron que el corredor matriculado no realiza únicamente una intermediación comercial, sino que asume responsabilidades profesionales frente a quienes contratan sus servicios.
“Lo que realiza un corredor matriculado y un corredor profesional tiene muchísimo más que solamente el intercambio”, señalaron durante la entrevista.
UNA PROFESIÓN QUE BUSCA MAYOR FORMACIÓN
Armándola destacó como uno de los principales objetivos de su gestión la jerarquización de la actividad y recordó la sanción de la Ley 11.084, que establece el requisito de título universitario de grado para ejercer como corredor inmobiliario en Entre Ríos.
La dirigente sostuvo que una mayor formación profesional también implica mayores responsabilidades éticas frente a la comunidad.
En ese sentido, advirtió que el avance de las franquicias puede generar un problema para la profesionalización si se transmite la idea de que no es necesario estudiar una carrera para ingresar al sector.
“Si las franquicias ganan, después te van a decir: ¿para qué me voy a poner a estudiar si totalmente compro mi despacho, mi escritorio, bajo el nombre de esta franquicia?”, planteó.
ALQUILERES: ACLARARON QUE LOS CAMBIOS TODAVÍA SON UN PROYECTO
Otro de los temas abordados fue la situación de los contratos de alquiler y los proyectos de desregulación que se discuten a nivel nacional.
Ante las dudas de inquilinos sobre posibles cambios en las condiciones contractuales, los corredores aclararon que se trata de proyectos y que actualmente no existe una nueva normativa que haya modificado esas reglas.
Explicaron que, en el esquema actual, existe una mayor libertad para que propietarios e inquilinos acuerden cuestiones como el plazo del contrato, la moneda en la que se establece el alquiler y los mecanismos de actualización.
También señalaron que los contratos pueden pactarse en moneda extranjera y que las partes pueden acordar diferentes períodos de actualización.
RECOMENDARON LEER LOS CONTRATOS ANTES DE FIRMAR
Uno de los principales consejos que dejaron durante la entrevista fue que los inquilinos se tomen el tiempo necesario para leer y comprender las condiciones del contrato antes de firmarlo.
Armándola recordó que el Colegio mantiene, por disposición de la legislación provincial, la obligación de brindar asesoramiento a los consumidores, más allá de los cambios que puedan producirse dentro de la institución.
“Si tiene un corredor inmobiliario, consúltelo. Recuerde que el Colegio tiene que, por obligación de la ley provincial, seguir atendiéndolo y respondiendo sus preguntas de manera gratuita”, explicó.
Los corredores insistieron en la importancia de prestar especial atención a las cláusulas vinculadas con plazos, actualizaciones, rescisión y posibles situaciones de venta del inmueble.
ACTUALIZACIÓN DE ALQUILERES: ¿CADA TRES O SEIS MESES?
Respecto de las actualizaciones, explicaron que actualmente no existe una única modalidad obligatoria y que las partes pueden acordar el mecanismo que consideren conveniente.
Vanotti señaló que, desde su actividad, suelen sugerir actualizaciones cada seis meses utilizando el IPC, aunque aclaró que también pueden pactarse períodos diferentes.
La recomendación, remarcaron, es que las condiciones queden expresamente establecidas en el contrato para brindar previsibilidad a ambas partes.
PRECIO DE OFERTA Y PRECIO REAL DE VENTA: NO SON LO MISMO
En otro tramo de la entrevista se abordó una de las cuestiones más frecuentes del mercado inmobiliario: cómo determinar cuánto vale realmente una propiedad.
Vanotti explicó que existen diferentes variables que deben analizarse al momento de realizar una tasación. Entre ellas mencionó las características propias del inmueble, el entorno y las condiciones generales del mercado.
También diferenció entre el precio de oferta y el precio efectivo de transacción.
Según explicó, un propietario puede pretender determinado valor y colocar su inmueble a ese precio, pero eso no significa necesariamente que exista un comprador dispuesto a pagar esa suma.
Por eso, advirtió sobre la importancia de que el corredor inmobiliario sea transparente al momento de realizar una tasación y explique al propietario cuál es la situación real del mercado.
“EL NEGOCIO INMOBILIARIO NO ES PARA PERSONAS ANSIOSAS”
Sobre el final, los entrevistados destacaron que el mercado inmobiliario debe pensarse principalmente como una inversión de largo plazo.
Vanotti sostuvo que históricamente los inmuebles y los terrenos fueron utilizados como una forma de resguardar valor, aunque reconoció que pueden existir momentos en los que el propietario necesita vender y debe aceptar condiciones diferentes a las que esperaba.
“El negocio inmobiliario no es para personas ansiosas. Es un negocio a largo plazo”, afirmó.
En un escenario marcado por cambios en las reglas de contratación, el avance de nuevos modelos de negocio y una mayor apertura del mercado, los corredores coincidieron en la necesidad de fortalecer la profesionalización, la información y la transparencia para quienes participan de operaciones inmobiliarias.



