Néstor Marcelo Lamboglia presentó este lunes su renuncia a la presidencia del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE), el organismo creado por el Gobierno nacional para unificar la regulación de ambos servicios públicos.
La salida se produjo a menos de un mes de su designación y en medio de versiones sobre fuertes diferencias internas dentro del directorio. Según trascendió, una disputa con Marcelo Alejandro Nachón, vocal del ente y ex interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), habría sido determinante para su alejamiento.
Las tensiones entre ambos funcionarios se remontaban incluso a la etapa previa a la constitución formal del ENRGE y se habrían intensificado en las últimas semanas, en pleno proceso de organización del organismo.
La decisión fue comunicada por Lamboglia durante la mañana al resto de los integrantes del directorio y formalizada mediante un memo enviado a través del sistema oficial de Gestión Documental Electrónica (GEDO).
Tras su renuncia, el vicepresidente del ente, el ingeniero Vicente Serra, asumió de manera inmediata la conducción del organismo, en un contexto marcado por la reorganización institucional tras la unificación de los entes reguladores del gas y la electricidad.
Lamboglia había sido designado como presidente por un período de cinco años, el mandato más extenso dentro del directorio. Antes de asumir ese cargo, se desempeñaba como interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).
El directorio del ENRGE había sido establecido mediante el artículo 6° del Decreto N° 452 del 4 de julio de 2025. Además de Lamboglia como presidente, estaba integrado por Vicente Serra como vicepresidente (mandato de cuatro años), Marcelo Alejandro Nachón como vocal primero (tres años), Griselda Lambertini como vocal segunda (dos años) y Héctor Sergio Falzone como vocal tercero (un año).
El ENRGE fue creado con el objetivo de centralizar la supervisión y el control de los servicios de gas y electricidad en todo el país, integrando las funciones que anteriormente ejercían organismos separados.
La salida de su primer presidente, en medio del proceso de conformación institucional, abre un nuevo escenario dentro del ente regulador y deja en manos de Serra el desafío de consolidar su estructura y funcionamiento.



