En una transmisión en vivo realizada desde el Centro Médico Láser del Dr. Stagnaro, se mostró el procedimiento de remoción de tatuajes mediante tecnología láser de alta complejidad. Durante la demostración, un paciente inició el tratamiento para eliminar un tatuaje con pigmentos negros, azules y rojos.
El especialista explicó que la cantidad de sesiones necesarias depende de distintos factores, como el tipo de pigmento utilizado, la profundidad de la tinta y la cantidad colocada por el tatuador. En este caso particular, estimó que podrían requerirse entre siete y diez sesiones para completar el proceso.
Según detalló, los pigmentos utilizados en los tatuajes pueden ser vegetales, minerales o sintéticos, y algunos presentan mayor dificultad para ser removidos. Además, señaló que cada color necesita una longitud de onda diferente para poder ser tratado correctamente.
Durante la práctica se utilizó un láser Q-Switched, equipo que, según indicó el profesional, es uno de los pocos disponibles en la región. También explicó que el procedimiento actúa fragmentando la tinta en pequeñas partículas que luego son eliminadas naturalmente por el organismo.
El tratamiento requiere un tiempo de recuperación entre sesiones para permitir que la piel cicatrice y que aparezcan los pigmentos más profundos que aún permanecen en la dermis. Por eso, las aplicaciones suelen realizarse con intervalos aproximados de entre 20 y 30 días.
En la demostración se pudo observar cómo los pigmentos oscuros comenzaron a aclararse inmediatamente después de la primera pasada del láser, mientras que el color rojo necesitó otro tipo de aplicación específica.
Desde el centro médico destacaron además que reciben pacientes de distintas provincias del país debido a la disponibilidad de este tipo de tecnología especializada para tratamientos dermatológicos y estéticos.



