La Policía de Entre Ríos dispuso la reincorporación al servicio activo del jefe de la Comisaría Nº 1 de Chajarí, Mauricio Maschio, y del sargento Alcides Leonard, quienes habían sido apartados preventivamente en abril en el marco de la investigación por la muerte de la agente Giuliana Lezcano Balzer.
La medida fue oficializada mediante una resolución fechada el 4 de junio, en la que se estableció el pase de ambos efectivos a la condición de “servicio activo-efectivo”, tras permanecer en situación de disponibilidad durante el avance de las actuaciones judiciales y administrativas.
Los funcionarios habían sido separados de sus cargos luego del fallecimiento de la joven policía de 21 años, ocurrido el 2 de abril en la ciudad de Chajarí. En ese momento, la decisión fue adoptada por las autoridades policiales con el objetivo de garantizar la transparencia en el desarrollo de la investigación.
El jefe departamental de Policía de Federación, Luis Cristian Valdez Puente, había señalado entonces que el pase a disponibilidad constituía una medida preventiva y transitoria, habitual en este tipo de situaciones, mientras se llevan adelante sumarios internos o investigaciones judiciales.
Durante ese período, el personal queda apartado de sus funciones habituales y se le retiran temporalmente el arma reglamentaria y otros elementos vinculados al servicio.
Tras ser puesto a disposición de la investigación, Maschio había informado que entregó su teléfono celular personal, el dispositivo oficial utilizado en funciones y su arma reglamentaria, además de manifestar su colaboración con la Justicia y con la Dirección de Asuntos Internos.
El comisario también indicó que fue quien comunicó el fallecimiento de la agente a su madre y aseguró haberse puesto a disposición de la familia desde el primer momento.
En declaraciones radiales, rechazó versiones sobre presuntos malos tratos laborales hacia la joven y afirmó que durante su desempeño no recibió sanciones ni apercibimientos, ni fue sometida a recargos en sus horarios de trabajo.
Según explicó, Lezcano Balzer había egresado de la formación policial en diciembre, prestó servicios durante la temporada de verano en Santa Ana y luego se reincorporó a la comisaría de Chajarí.
Asimismo, detalló que la organización del trabajo en la dependencia responde a una estructura jerárquica en la que los agentes dependen del jefe de calle y del auxiliar de guardia, y reconoció haber mantenido dos conversaciones con la joven en el ámbito laboral.
Mientras tanto, la investigación sobre las circunstancias que rodearon la muerte de la agente continúa en el ámbito judicial.



