Las ventas minoristas de las pymes registraron una caída interanual del 1,2% en mayo y acumularon un retroceso del 3,1% en los primeros cinco meses del año, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). A pesar de una leve mejora mensual, el sector continúa sin señales claras de recuperación.
El informe indicó que la actividad comercial prolonga una tendencia negativa que ya supera los doce meses consecutivos. En lo que va del año, las ventas mostraron caídas del 4,8% en enero, 5,6% en febrero, 0,6% en marzo y 3,2% en abril, consolidando un escenario de contracción sostenida.
La última variación interanual positiva se había registrado en abril de 2024. Desde entonces, el consumo minorista se vio afectado por la pérdida del poder adquisitivo y una mayor cautela de los hogares al momento de gastar.
En términos mensuales, el Índice de Ventas Minoristas Pymes mostró en mayo una suba desestacionalizada del 1,2% respecto de abril. Sin embargo, desde CAME señalaron que esta mejora responde a factores puntuales y no a un cambio estructural en la tendencia.
El relevamiento evidenció una reconfiguración del consumo, con mayor concentración en bienes esenciales y una caída sostenida en rubros no prioritarios. Esta dinámica fue sostenida en gran medida por promociones, descuentos y herramientas de financiamiento.
Desde el sector empresarial advirtieron que, si bien estas estrategias permitieron mantener el volumen de ventas, también implicaron una fuerte reducción en los márgenes de rentabilidad, en un contexto de aumento de costos operativos y tarifas.
En cuanto a la situación de los comercios, el 48,2% de los encuestados consideró que su situación económica se mantuvo estable en comparación con el año anterior, aunque este porcentaje disminuyó respecto de abril.
Las expectativas a corto plazo se mantienen moderadas: el 48,4% de los empresarios prevé estabilidad, el 38,8% espera una recuperación y el 12,8% anticipa un empeoramiento. Además, el 59,4% considera que no es un buen momento para invertir.
El análisis sectorial mostró resultados dispares. Farmacias lideraron con un crecimiento interanual del 8,2%, seguidas por perfumería (2,3%) y alimentos y bebidas (0,2%). En contraste, los rubros más afectados fueron bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-8,9%), textil e indumentaria (-5,2%) y calzado y marroquinería (-0,2%).
Por su parte, las ventas online de comercios con local físico crecieron 15,2% interanual y 3,7% respecto de abril, aunque no lograron compensar la caída general del consumo, que continúa reflejando las dificultades económicas de los hogares.



