Irán anunció este sábado la reanudación del control estricto sobre el estrecho de Ormuz, revirtiendo una decisión previa que habilitaba el tránsito de buques comerciales, lo que profundiza la tensión con Estados Unidos en medio de negociaciones aún abiertas.
La medida fue comunicada por el comando central militar iraní, que acusó a Washington de incumplir compromisos al mantener restricciones sobre embarcaciones vinculadas a puertos iraníes. “La situación en el estrecho de Ormuz seguirá estando estrictamente controlada”, advirtió el organismo.
El cambio se produce apenas un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el canciller iraní, Abbas Araghchi, anunciaran la reapertura total de esta vía estratégica para el comercio global.
En paralelo, el conflicto en Medio Oriente mantiene otros focos de tensión. Aunque se sostiene un alto el fuego entre Israel y el grupo Hezbollah tras semanas de enfrentamientos, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió que las operaciones militares “aún no han terminado”.
Durante la jornada, también se registraron incidentes en la región. India convocó al embajador iraní tras denuncias de disparos de advertencia contra petroleros en el estrecho de Ormuz, mientras que en el sur del Líbano un ataque contra una patrulla de la misión de paz de la ONU dejó un casco azul muerto y varios heridos.
En este contexto, Organización de las Naciones Unidas señaló que el ataque en territorio libanés habría sido perpetrado por “actores no estatales”, en una situación que sigue bajo investigación.
A su vez, desde Teherán indicaron que evalúan nuevas propuestas presentadas por Estados Unidos, aunque remarcaron que no harán concesiones en las negociaciones. La escalada en el estrecho de Ormuz, clave para el tránsito de petróleo a nivel mundial, vuelve a poner en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor inestabilidad en la región.



