Un proyecto para desarrollar una hidrovía de 720 kilómetros sobre los ríos Limay y Negro volvió a tomar impulso tras la presentación de un estudio de factibilidad que concluyó que la iniciativa es técnicamente viable. La propuesta apunta a fortalecer la logística de Vaca Muerta mediante un sistema de transporte multimodal y reducir costos operativos.
El corredor fluvial buscaría conectar el Compensador Arroyito con la desembocadura del río Negro en el mar Argentino, generando una vía alternativa para el traslado de insumos clave y productos regionales.
El estudio fue financiado por el Consejo Federal de Inversiones y elaborado por la consultora IATASA, con participación de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro. El informe analizó aspectos hidráulicos, ambientales y operativos, y concluyó que existen condiciones para habilitar una navegación segura y eficiente.
La inversión estimada para llevar adelante el proyecto ronda los 580 millones de dólares. Las obras contemplan la construcción de puertos, tareas de dragado, mejoras en la desembocadura del río Negro y adecuaciones en puentes y otras infraestructuras que hoy limitan la navegación.
El diseño prevé un canal navegable de unos 30 metros de ancho, con capacidad para operar más del 90% del año. Además, se proyecta el uso de barcazas de hasta 111 metros de eslora, lo que permitiría transportar grandes volúmenes de carga.
Uno de los principales motores de la iniciativa es la creciente demanda logística de Vaca Muerta. Actualmente, gran parte de los insumos, como la arena para fractura hidráulica, se transportan por camión desde largas distancias, generando altos costos y un fuerte impacto en la infraestructura vial.
Según el estudio, entre 3.500 y 3.800 camiones diarios están vinculados a esta cadena logística. En ese contexto, el transporte fluvial permitiría reducir significativamente ese tránsito, ya que una sola barcaza podría reemplazar alrededor de 80 camiones.
El proyecto plantea un esquema multimodal, ya que no contempla una conexión directa por vía fluvial hasta Añelo. Por ello, se prevé que la carga sea trasladada en barcazas hasta puertos de transferencia, desde donde continuaría por tren o camión hacia los yacimientos.
Entre las alternativas analizadas figura la instalación de un puerto en Cipolletti con conexión ferroviaria, y otro en la zona de Viedma-Carmen de Patagones para vincular el sistema con el transporte marítimo.
Si bien la iniciativa tiene antecedentes en estudios realizados durante las décadas de 1970 y 1980, el nuevo informe actualiza esos análisis y vuelve a posicionar el proyecto como una obra estratégica para el desarrollo logístico y productivo del norte patagónico.



