Los créditos hipotecarios comenzaron a mostrar señales de recuperación luego de que al menos doce bancos redujeran sus tasas de interés en las últimas semanas, en un contexto de desaceleración inflacionaria y mayor estabilidad cambiaria. La medida mejora las condiciones de acceso a la vivienda y busca reactivar la demanda en el mercado inmobiliario.
La baja del costo financiero impacta directamente en el valor de las cuotas y amplía la capacidad de endeudamiento de quienes buscan adquirir una propiedad. Desde el sector consideran que este cambio de tendencia resulta clave tras varios meses de retracción en la actividad.
El repunte se da luego de una segunda mitad de 2025 marcada por fuertes incrementos en las tasas hipotecarias, lo que había provocado una caída significativa en la cantidad de préstamos otorgados en todo el país.
Según un relevamiento de la consultora Empiria, basado en datos del Banco Central, abril fue el peor mes de los últimos dos años para el crédito hipotecario. Durante ese período se otorgaron apenas 1.600 préstamos, por un total de 122 millones de dólares, lo que representó una caída del 56% interanual. Además, el volumen se ubicó un 80% por debajo del pico registrado en 2018 y un 67% inferior a los niveles de octubre de 2025.
Especialistas del sector destacan que la reciente baja de tasas marca una señal positiva. El economista Federico González Rouco explicó que los bancos están revirtiendo las subas aplicadas el año pasado, en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica tras las elecciones nacionales.
Entre las entidades que redujeron recientemente sus tasas se encuentran los bancos del Grupo Petersen, que bajaron sus líneas del 12% al 8,9% y destacaron la digitalización total del proceso de otorgamiento. También se sumaron el Banco Hipotecario (del 10,5% al 9,5%), el Banco de Corrientes (del 12% al 9,9%) y el Banco Provincia (del 39,2% al 31,2%).
En cuanto a las tasas más competitivas, Banco Macro ofrece créditos desde el 8,5% para clientes con acreditación de haberes, mientras que ICBC presenta una de las propuestas más agresivas con una tasa del 6,9% más UVA. BBVA redujo sus tasas al 7,5% y extendió el beneficio a trabajadores independientes. Santander, por su parte, bajó del 15% al 9,5%, aunque ajustó condiciones de financiamiento, reduciendo el porcentaje financiado y el plazo máximo. Banco Patagonia también aplicó una baja, del 14% al 12,5%.
Desde el sistema financiero explicaron que la reducción responde principalmente a una mejora en la liquidez del mercado, en contraste con 2025, cuando las entidades habían elevado tasas para administrar la demanda de fondos.
La baja de tasas aparece así como una herramienta central para dinamizar el mercado inmobiliario y acercar nuevamente la posibilidad de acceder a la vivienda propia.



