La demanda de dólares volvió a crecer en junio y confirma una tendencia que preocupa. Según el Banco Central, los argentinos compraron más de US$ 2.400 millones en el mes, revirtiendo la baja registrada en mayo.
Desde la salida del cepo cambiario, el total acumulado ya supera los US$ 40.000 millones, alcanzando los US$ 41.120 millones.
El informe oficial detalla que en junio se registraron compras netas por US$ 2.445 millones, con fuerte participación de personas físicas: más de 1,5 millones de individuos compraron divisas, principalmente para atesoramiento.
Mientras tanto, el sistema cambiario muestra señales mixtas: hubo superávit en la cuenta corriente, pero un fuerte déficit financiero de más de US$ 3.100 millones.
El dato clave: pese a la flexibilización cambiaria, la presión sobre el dólar no cede y el apetito por la moneda estadounidense vuelve a acelerarse.



