El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió el nuevo proyecto de financiación impulsado por la entidad y explicó los alcances de la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), una filial que concentrará la gestión comercial y la organización de los principales torneos del organismo. La iniciativa generó un fuerte conflicto en el fútbol mundial y recibió el rechazo de la UEFA y la Concacaf, que advirtieron que podrían no participar en las competiciones organizadas por la FIFA si el proyecto avanza.
Durante un mensaje dirigido a las 211 federaciones miembro, Infantino aseguró que la propuesta busca incrementar los ingresos del fútbol mundial y redistribuirlos entre todas las asociaciones nacionales mediante un nuevo esquema de financiación.
CÓMO FUNCIONARÁ FIFA FORWARD ENTERPRISE
El titular de la FIFA explicó que la nueva empresa reunirá las operaciones comerciales y de eventos de la entidad, mientras que la regulación, el desarrollo y la gobernanza del fútbol seguirán bajo el control directo de la FIFA.
Además, señaló que la filial incorporará un número reducido de socios estratégicos con una participación minoritaria, aunque remarcó que el organismo conservará el control mayoritario y que todas las ganancias serán reinvertidas en el desarrollo del fútbol.
Según detalló, la consultora financiera J.P. Morgan estimó el valor de FIFA Forward Enterprise en unos 20.000 millones de dólares.
MÁS FONDOS PARA LAS FEDERACIONES
Uno de los principales argumentos de Infantino fue el aumento de los recursos destinados a las federaciones nacionales.
El dirigente aseguró que los aportes del Programa Forward pasarán de 8 millones a 20 millones de dólares por federación a partir del ciclo que comenzará el 1 de enero de 2027, lo que representa un incremento del 150%. Además, sostuvo que esos montos seguirán creciendo en los próximos ciclos.
También indicó que las federaciones que adhieran voluntariamente al nuevo esquema podrán acceder a un financiamiento adicional.
LA UEFA RECHAZÓ EL PROYECTO
La respuesta más contundente llegó desde la UEFA, que calificó la propuesta como una cesión irreversible del control sobre las principales competiciones del fútbol mundial.
En un comunicado, la entidad presidida por Aleksander Čeferin sostuvo que ninguna selección afiliada participará en torneos organizados por la FIFA mientras el proyecto permanezca vigente.
Además, cuestionó el mecanismo de aprobación planteado por la FIFA y aseguró que la iniciativa transformaría a la Copa del Mundo en un activo comercial orientado a satisfacer los intereses de inversores privados.
LA DECISIÓN QUEDARÁ EN MANOS DE LAS FEDERACIONES
Infantino remarcó que el proyecto solo avanzará si obtiene el respaldo de la mayoría de las 211 federaciones miembro y la aprobación del Consejo de la FIFA.
Según trascendió, las asociaciones nacionales deberán definir su postura antes del 19 de septiembre.
La propuesta contempla que una nueva empresa administre los derechos comerciales y la organización de los principales torneos masculinos y femeninos de la FIFA, entre ellos la Copa Mundial de la FIFA y el Mundial de Clubes de la FIFA. De acuerdo con versiones publicadas por medios británicos, los inversores privados podrían adquirir inicialmente entre el 20% y el 30% de esa nueva sociedad.



