Francia atraviesa una de las olas de calor más intensas de los últimos años y las autoridades ya confirmaron al menos 40 muertes por ahogamiento desde el 18 de junio. El Gobierno decretó alertas rojas y naranjas en gran parte del país, mientras las temperaturas alcanzan niveles históricos y crece la preocupación por nuevas víctimas.
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, encabezó este martes una nueva reunión de crisis en París y confirmó que la mayoría de las víctimas fatales son jóvenes.
“Son las primeras víctimas de la crisis que estamos viviendo”, señaló el funcionario al advertir sobre los riesgos asociados a las altas temperaturas.
Temperaturas récord y casi todo el país bajo alerta
La ola de calor afecta a cerca del 90% de la población francesa, con temperaturas que podrían alcanzar los 44°C en algunas regiones del suroeste.
Las autoridades consideran que se trata de la segunda ola de calor que golpea a millones de europeos en menos de un mes, en un contexto en el que los especialistas vinculan estos fenómenos extremos con el cambio climático.
Además, el lunes Francia registró un récord histórico de temperatura media para junio, con 29,2°C, mientras que durante la madrugada del martes se produjo la noche más cálida de la que se tiene registro, con una temperatura media nacional de 21,6°C.
Ahogamientos y tragedias familiares
La ministra de Deportes, Marina Ferrari, pidió extremar las precauciones y evitar bañarse en zonas no habilitadas o sin vigilancia.
La advertencia llegó luego de que un futbolista de la segunda división francesa quedara en estado de muerte cerebral tras ahogarse en una zona prohibida del río Ródano, cerca de Lyon.
A la vez, la ola de calor dejó otras tragedias. Dos hermanos de 2 y 4 años fueron encontrados muertos dentro del automóvil de su familia en la localidad de Carpentras, mientras que tres personas mayores fallecieron en sus viviendas en el suroeste del país.
Temor a que el fenómeno se prolongue
El Gobierno francés manifestó preocupación por la duración del episodio climático y pidió a los distintos ministerios trabajar sobre varios escenarios posibles.
Entre las hipótesis que manejan las autoridades figura que las altas temperaturas continúen durante buena parte de julio, lo que podría incrementar los riesgos sanitarios y sociales.
La situación trae a la memoria la histórica ola de calor de 2003, considerada una de las peores catástrofes climáticas de Europa, que provocó cerca de 15.000 muertes en Francia en apenas dos semanas.
El cambio climático, bajo la lupa
Los expertos sostienen que el calentamiento global generado por la actividad humana está detrás del aumento en la frecuencia e intensidad de estos eventos extremos.
Las altas temperaturas, las noches cada vez más cálidas y la repetición de olas de calor en períodos cortos representan un desafío creciente para los sistemas de salud y la seguridad de millones de personas en Europa.
Ante este escenario, las autoridades francesas insistieron en la necesidad de seguir las recomendaciones oficiales, hidratarse adecuadamente, evitar la exposición prolongada al sol y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.



