Las jubilaciones que paga la Anses tendrán en julio un aumento del 2,15%, en línea con la inflación registrada en mayo. Con el bono extraordinario de $70.000, el ingreso mínimo alcanzará los $481.989.
El haber mínimo pasará de $403.318 a $411.989 en bruto, mientras que el máximo se elevará a $2.772.298. Sin embargo, el impacto real en quienes cobran la mínima será menor debido a que el bono permanece congelado desde marzo de 2024.
De esta manera, el ingreso total para jubilados con haberes mínimos crecerá por debajo del porcentaje de actualización, lo que implica una pérdida progresiva del poder adquisitivo frente a la inflación.
Actualmente, cerca de 2,96 millones de personas perciben ingresos vinculados al haber mínimo dentro del sistema previsional. En muchos casos, se trata de beneficiarios que accedieron mediante moratorias.
Las pensiones no contributivas también recibirán el mismo incremento. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) ascenderá a $329.591 y, con el bono, llegará a $399.591. En tanto, la pensión por invalidez laboral alcanzará los $288.392, con un ingreso total de $358.392 al sumar el refuerzo.
Además, la actualización impactará en la Asignación Universal por Hijo (AUH), que se ubicará en $148.048 por menor, y en las asignaciones familiares para trabajadores registrados y monotributistas.
Por otra parte, también se modificarán los valores de los aportes previsionales y las bases salariales, que se ajustan mensualmente según la evolución de la inflación.
El esquema de movilidad vigente continúa atado al índice de precios, lo que determina actualizaciones periódicas en función de la inflación mensual.



