El diputado nacional Carlos Castagneto, integrante de Unión por la Patria, presentó un proyecto de ley que propone prohibir durante cinco años la importación de ropa y artículos textiles usados en la Argentina, con la única excepción de donaciones destinadas a entidades específicas.
La iniciativa fue girada a las comisiones de Industria y Economía, y plantea que solo podrán ingresar al país prendas usadas cuando estén destinadas a organismos públicos, instituciones religiosas u organizaciones sin fines de lucro, siempre que cumplan con requisitos de registro, antigüedad y acreditación del destino final.
Según explicó el legislador en los fundamentos del proyecto, la medida responde tanto a cuestiones sanitarias como económicas. En primer lugar, advirtió sobre los posibles riesgos para la salud, ya que las prendas usadas pueden contener bacterias, hongos o residuos químicos difíciles de detectar y controlar debido al volumen de importaciones.
Además, Castagneto alertó sobre el impacto ambiental de este tipo de productos, en especial por la presencia de fibras sintéticas que generan microplásticos, los cuales no se degradan fácilmente y afectan al ecosistema.
En el plano económico, el proyecto busca proteger a la industria textil nacional frente al incremento de importaciones de ropa usada. De acuerdo con los datos incluidos en la iniciativa, durante 2025 ingresaron al país más de 4,6 millones de kilos de indumentaria de este tipo, lo que representa un crecimiento significativo dentro del mercado local.
El diputado sostuvo que esta situación genera competencia desleal, caída en la producción y pérdida de puestos de trabajo en el sector textil argentino. En ese sentido, advirtió que el país se está convirtiendo en receptor de excedentes textiles provenientes del exterior, un fenómeno que calificó como una “exportación de residuos”.
El proyecto abre el debate sobre el equilibrio entre apertura comercial, protección de la industria nacional, impacto ambiental y acceso a bienes de consumo a menor costo, en un contexto económico marcado por tensiones en el mercado interno.



