La NASA anunció un ambicioso proyecto para establecer una presencia humana permanente en la Luna, como parte de su programa Artemis, con foco en el desarrollo de infraestructura en el Polo Sur lunar durante las próximas décadas.
El plan fue presentado en una conferencia en Washington, donde autoridades de la agencia detallaron una hoja de ruta que contempla distintas փուլ de exploración, construcción y permanencia humana sostenida en la superficie del satélite natural.
La iniciativa prevé tres etapas principales. La primera, que se extenderá hasta 2029, estará centrada en misiones robóticas y pruebas tecnológicas destinadas a validar sistemas clave para futuras misiones tripuladas.
En una segunda fase, entre 2029 y 2032, se desplegarán los primeros módulos habitables junto con sistemas de energía y comunicaciones que permitirán mantener actividad continua en la Luna.
Finalmente, en una tercera etapa posterior a 2032, el objetivo será consolidar una base con presencia humana permanente, además de avanzar en el aprovechamiento de recursos naturales disponibles en el entorno lunar.
Desde la NASA indicaron que esta base funcionará como un centro estratégico para la investigación científica, el desarrollo tecnológico y posibles actividades comerciales vinculadas a la exploración espacial.
El Polo Sur lunar fue elegido por sus condiciones favorables, como la disponibilidad de luz solar prolongada —clave para la generación de energía— y una mayor estabilidad térmica. Además, la región posee un alto valor científico, ya que permitiría estudiar algunos de los terrenos más antiguos de la Luna y profundizar el conocimiento sobre la evolución del sistema Tierra-Luna.



