El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentó su informe de gestión ante la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, donde respaldó las políticas impulsadas por el Ejecutivo nacional y aseguró que el objetivo es generar cambios de fondo en el país.
Durante su intervención, que se realizó en cumplimiento del artículo 101 de la Constitución Nacional, el funcionario repasó la situación heredada, los principales indicadores económicos y las medidas adoptadas desde el inicio de la actual gestión. En ese marco, describió el escenario de 2023 como “crítico”, marcado por una inflación elevada, desequilibrios fiscales y debilidad institucional.
Según detalló, el país registraba una inflación anual superior al 200%, reservas internacionales negativas y un déficit que alcanzaba niveles históricos. En ese contexto, afirmó que la administración asumió con la intención de revertir esos indicadores y encarar un proceso de ordenamiento económico a largo plazo.
Adorni puso el foco en la política fiscal y destacó la obtención de superávit, algo que consideró inédito en décadas. De acuerdo a los datos que brindó, el resultado primario fue positivo tanto en 2024 como en 2025, acompañado por una reducción del gasto público y recortes en la estructura estatal. En esa línea, sostuvo que el nivel de erogaciones es uno de los más bajos de los últimos años y lo vinculó con una mayor estabilidad macroeconómica.
En relación a la inflación, señaló una desaceleración significativa en comparación con 2023, aunque admitió que los datos más recientes todavía presentan dificultades y que el proceso no está completamente resuelto.
El jefe de Gabinete también cuestionó a sectores de la oposición, a quienes responsabilizó por tensiones políticas durante el proceso electoral, que —según indicó— tuvieron impacto en variables financieras. A pesar de ello, aseguró que el Gobierno logró sostener el programa económico y atravesar la etapa más compleja.
En cuanto al funcionamiento del Estado, mencionó la eliminación de áreas, programas y organismos, así como la reducción de personal en la administración pública. Defendió estas decisiones al considerar que permiten reasignar recursos y mejorar la eficiencia.
El informe incluyó además referencias a políticas en materia de seguridad, donde destacó una baja en la tasa de homicidios, y a medidas vinculadas con justicia y defensa, como la modernización del sistema penal y la incorporación de equipamiento para las fuerzas.
En el plano social, explicó que se avanzó en una reorientación de la asistencia hacia esquemas vinculados a la formación laboral, mientras que en educación y salud mencionó programas de alfabetización, entrega de materiales y obras en hospitales.
Por otra parte, remarcó la estrategia de inserción internacional, con acuerdos comerciales y apertura de mercados, además de negociaciones con distintos bloques y países para impulsar inversiones.
Al finalizar su exposición, Adorni reconoció que aún quedan desafíos por delante, pero aseguró que el Ejecutivo mantendrá el rumbo actual con la intención de consolidar transformaciones estructurales en los próximos años.



