El debate por la ley de modernización laboral en Argentina sumó un nuevo capítulo judicial y, por el momento, la norma volvió a tener plena vigencia en todo el país. Así lo explicó el abogado Héctor Sagasti, quien analizó el escenario actual tras las recientes decisiones judiciales.
Según detalló, la ley se encuentra nuevamente en vigor luego de que una instancia superior dejara sin efecto la medida de un juez de primera instancia que había suspendido 83 artículos de la norma a partir de una presentación de la CGT. Esa suspensión había frenado la aplicación de gran parte del texto, pero ahora quedó sin efecto mientras se resuelve la cuestión de fondo.
“Hoy por hoy, la ley tiene absoluta vigencia nuevamente”, afirmó Sagasti, quien aclaró que esto responde a un efecto suspensivo dictado por la Cámara interviniente: es decir, mientras se analiza el fondo del planteo judicial, la norma debe aplicarse.
Sin embargo, el conflicto está lejos de resolverse. El abogado indicó que la discusión de fondo continuará su recorrido judicial y, previsiblemente, terminará en la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que será la encargada de dar una definición definitiva sobre la constitucionalidad de la ley.
Qué pasa con los fallos y los casos en curso
Durante el período en que la ley estuvo suspendida, distintos jueces dictaron fallos en casos individuales sin aplicar la nueva normativa. En ese sentido, Sagasti explicó que esos procesos siguen su curso y dependerán de las instancias de apelación.
A partir de la restitución de la vigencia, la ley vuelve a impactar en los expedientes en trámite, especialmente en aspectos como las modalidades de pago de indemnizaciones.
Además, remarcó que los jueces pueden seguir recibiendo planteos de inconstitucionalidad, pero ya no sobre el conjunto de la ley, sino en casos puntuales. “Se vuelve a un esquema individual, caso por caso”, señaló.
Cómo impacta en trabajadores y empresas
Uno de los puntos clave es cómo se aplican las normas según el momento en que ocurren los hechos. Sagasti explicó que las decisiones laborales, como despidos o contrataciones, se rigen por la ley vigente al momento en que se producen.
En ese sentido, un despido realizado durante la suspensión de la norma se regirá por el régimen anterior, mientras que uno efectuado actualmente deberá ajustarse a la nueva ley.
Un sistema judicial con tensiones
Más allá del caso puntual de la reforma laboral, el abogado también se refirió al funcionamiento del sistema judicial, especialmente en el ámbito penal de las provincias.
Sagasti advirtió que existe una fuerte limitación estructural para abordar delitos comunes, lo que genera —según su mirada— una sensación de desprotección en la ciudadanía. Señaló que muchas denuncias no avanzan por falta de recursos y estructura, y recomendó, en la medida de lo posible, contar con asesoramiento legal para acompañar los procesos.
A pesar de este escenario, insistió en la importancia de realizar las denuncias y sostener los reclamos dentro del sistema.
Un tema abierto
La situación de la ley de modernización laboral continúa en un estado de transición. Mientras rige plenamente en la actualidad, su validez definitiva dependerá de lo que resuelva la Corte Suprema en los próximos meses, en un contexto de alta tensión política y judicial.



