La eliminación de tatuajes se volvió una práctica cada vez más frecuente y, según especialistas, responde a una tendencia en crecimiento a nivel mundial. Así lo explicó el cirujano plástico Eduardo Stagnaro, quien detalló cómo funcionan los tratamientos actuales y advirtió sobre los posibles efectos de la tinta en el organismo.
El profesional señaló que hoy en día la remoción se realiza mediante tecnología láser específica, destacando que “no es cualquier láser”, sino equipos de alta precisión como el láser de picosegundos o Q-switched, diseñados para fragmentar los pigmentos del tatuaje sin dañar en exceso la piel.
“El láser rompe los pigmentos y esos fragmentos son absorbidos por células del sistema inmunitario, que luego los eliminan a través del riñón y el hígado”, explicó. Este proceso no es inmediato, ya que requiere varias sesiones para lograr resultados efectivos.
En ese sentido, indicó que la cantidad de sesiones depende de múltiples factores, como el tipo de tinta, la profundidad del tatuaje y la cantidad de pigmento utilizado. “No se elimina en una sola sesión, generalmente son varias, con intervalos de aproximadamente 30 días entre cada una”, precisó.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la advertencia sobre la composición de las tintas. Según el especialista, muchos tatuajes contienen metales pesados y pigmentos que no siempre están certificados, lo que podría generar efectos en el organismo.
“Las tintas pueden producir alteraciones en el sistema inmunitario y afectar también al sistema renal y hepático”, afirmó, al tiempo que sostuvo que algunas personas presentan síntomas como infecciones recurrentes o defensas bajas vinculadas a estos componentes.
Además, explicó que no todos los colores responden de la misma manera al tratamiento. Mientras que los pigmentos negros y rojos suelen ser más fáciles de eliminar, otros como los azules o celestes requieren tecnologías específicas.
El procedimiento, según detalló, puede dejar un leve enrojecimiento temporal en la piel, pero con los cuidados adecuados —incluyendo cremas regenerativas— la zona se recupera progresivamente.
En paralelo, el especialista destacó que cada vez más personas deciden eliminar sus tatuajes, ya sea por cuestiones estéticas, personales o de salud. “Así como hubo una moda de tatuarse, hoy hay una tendencia creciente a quitarlos”, sostuvo.
Finalmente, remarcó la importancia de realizar estos tratamientos en centros habilitados y con tecnología certificada, para garantizar la seguridad del paciente y obtener mejores resultados.



