Brian viajaba en uno de los trenes de alta velocidad que chocaron cerca de Urda, en Toledo. Sufrió golpes en la cabeza y las piernas, describió escenas de desesperación y contó que su celular detectó el accidente y notificó a su esposa.
Un argentino identificado como Brian sobrevivió al choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido cerca de Urda, en la provincia española de Toledo, y relató los dramáticos momentos que atravesó durante el accidente. El hombre viajaba en el coche número 5 de una de las formaciones, sufrió golpes en la cabeza y las piernas y aseguró que, durante los primeros segundos posteriores al impacto, creyó que iba a morir.
“Estoy en shock. Los 10 segundos posteriores pensé que me moría”, expresó durante una entrevista con TN. Además, contó que escuchó gritos de auxilio, vio pasajeros heridos y debió esperar a que otras personas lograran abrir una salida para abandonar el tren.
Según la información difundida sobre el siniestro, el accidente involucró a una formación AVE de Renfe y otra de la compañía Iryo, que circulaban por el corredor ferroviario entre Madrid y Sevilla. Los reportes citados en la cobertura indicaron que había al menos 68 víctimas fatales y numerosos heridos, mientras continuaban las tareas de asistencia y la investigación para determinar las causas.
Cómo fueron los segundos previos al impacto
Brian recordó que viajaba en una formación de ocho coches y que estaba algo dormido cuando el tren se detuvo de manera inesperada, alrededor de las 8.30.
“Era muy temprano y estaba un poco dormido. A las 08:30, el tren se frena y nos dicen por megafonía que estaban todos detenidos porque había un problema”, relató.
Luego, la formación retomó la marcha mientras otro tren permanecía detenido más adelante. “Ahí aceleramos y el otro tren estaba cinco minutos adelante. A 300 kilómetros por hora, no lo iba a ver nunca el nuestro”, sostuvo.
Las primeras informaciones señalaron que un tren AVE habría impactado por detrás a una formación de Iryo que se encontraba detenida. Sin embargo, las circunstancias precisas del choque continuaban bajo investigación.
“El asiento me pegó en la cabeza”
El sobreviviente describió la violencia del impacto y las lesiones que sufrió dentro del vagón.
“Yo me fui para adelante; se desprendió el asiento que estaba adelante mío y me pegó en la cabeza. Luego me fui hacia adelante y me golpeé todas las piernas”, explicó.
Tras la colisión, el interior del tren quedó envuelto en la confusión. Brian recordó que había pasajeros llorando y sangrando, mientras muchos intentaban encontrar la forma de salir.
“Había mucha gente llorando y sangrando; no podíamos salir”, contó. Finalmente, una persona consiguió abrir una salida y los pasajeros comenzaron a abandonar la formación.
Una vez afuera, el argentino escuchó pedidos de auxilio y advirtió que algunas personas continuaban atrapadas entre los restos de los trenes.
“Afuera se escuchaban los gritos de auxilio y de gente que estaba atrapada”, manifestó. También aclaró que algunos de los comentarios que escuchó durante la emergencia sobre la gravedad de las lesiones no los había podido comprobar personalmente.
Su celular detectó el accidente y alertó a su esposa
Uno de los aspectos más llamativos de su testimonio fue cómo su familia se enteró de lo ocurrido. Brian explicó que su iPhone detectó automáticamente el impacto y envió una notificación a su esposa para advertirle que había sufrido un accidente.
“El iPhone tiene un sensor. Cuando chocó el tren, el celular salió disparado y reconoció que hubo un accidente. Ahí, el mismo celular le avisó a mi mujer que tuve un accidente”, relató.
Después de recibir la alerta, su esposa logró comunicarse con él mediante una videollamada y pudo verlo tendido tras el impacto.
La detección de accidentes está disponible en determinados modelos de iPhone y permite reconocer posibles colisiones graves para activar mecanismos de comunicación de emergencia.
“Si estaba un vagón más adelante, no estaría acá”
Al recordar lo sucedido, Brian consideró que el lugar que ocupaba dentro del tren pudo haber sido determinante para sobrevivir.
El argentino reflexionó sobre los daños provocados por la colisión y las consecuencias que podría haber sufrido de haber viajado en otro sector de la formación.
“Si estaba un vagón más adelante, no estaría acá”, afirmó.
Aún conmocionado por la experiencia, cerró su relato con una frase que resumió el impacto emocional de lo vivido: “Agradezco estar vivo para contarlo”.








