El licenciado en Psicología Lucas Barrios analizó el impacto de las redes sociales, el entretenimiento digital y el aislamiento en la vida cotidiana. En diálogo con Vorterix Litoral, explicó cómo los algoritmos influyen en las emociones y la atención, y planteó la importancia de aprender a tolerar la frustración, regular los consumos y recuperar los vínculos presenciales.
Durante la entrevista, Barrios abordó el cansancio que genera la exposición permanente a noticias, debates políticos y conflictos sociales. En ese contexto, señaló que muchas personas buscan refugio en plataformas de entretenimiento para desconectarse de una realidad que les resulta frustrante.
Las redes sociales y la búsqueda de satisfacción inmediata
El psicólogo retomó el concepto de “subjetividad mediática”, trabajado por el autor Agustín Valle, para explicar cómo las plataformas digitales influyen en la manera de relacionarse con el mundo.
Según sostuvo, la lógica de los algoritmos, el desplazamiento constante de contenidos y la estimulación permanente favorecen una atención más dispersa y emociones intensas, como el enojo y la pasión. Estas dinámicas, explicó, no quedan limitadas al ámbito virtual, sino que también repercuten en la vida cotidiana.
Barrios vinculó esta tendencia con la búsqueda de recompensas inmediatas y advirtió que el uso excesivo de las redes puede generar conductas difíciles de regular. No obstante, aclaró que no se trata de prohibir las pantallas, sino de desarrollar un uso consciente de las herramientas digitales.
La importancia de tolerar la frustración
Otro de los ejes de la conversación fue la dificultad para atravesar emociones como la tristeza, la angustia y la frustración.
Desde su perspectiva psicoanalítica, Barrios explicó que la frustración forma parte de la vida y que aprender a regularla es fundamental para el desarrollo personal. También advirtió que intentar compensar de manera constante el malestar mediante el entretenimiento, el consumo de sustancias u otras conductas puede impedir que las personas elaboren determinadas experiencias.
En relación con las pérdidas y los duelos, señaló que la tristeza es una emoción humana que necesita ser reconocida y transitada, en lugar de buscar eliminarla inmediatamente.
El profesional remarcó que la clave está en la regulación de los consumos y no solamente en el objeto utilizado. En ese sentido, sostuvo que tanto las pantallas como otras formas de entretenimiento requieren límites y conciencia sobre el modo en que se utilizan.
Una sociedad más aislada y con menos vínculos
Barrios también propuso una lectura social del fenómeno y relacionó el crecimiento del individualismo con las dificultades económicas y la pérdida de confianza en instituciones como la familia, el Estado, la Justicia y la educación.
Según su análisis, la incertidumbre y la falta de respuestas a las expectativas sociales pueden favorecer el aislamiento y la búsqueda individual de satisfacción. A su vez, señaló que el entorno digital puede funcionar como una forma de entretenimiento, pero también profundizar el alejamiento de los vínculos presenciales.
Frente a ese escenario, planteó la necesidad de recuperar espacios de encuentro, actividades culturales, deportivas y recreativas compartidas, además de promover un uso más equilibrado de la tecnología.
Hacia el final de la entrevista, el psicólogo y el conductor coincidieron en la importancia de volver a encontrarse con otras personas, retomar la lectura y fortalecer los lazos sociales en una vida cotidiana cada vez más atravesada por las pantallas.








