El subdirector de Prevención de Delitos Rurales de la Policía de Entre Ríos, Horacio Ludi, se refirió a los hechos de abigeato y a las denuncias por faltantes de ganado en la provincia. En una entrevista, explicó cómo se desarrollan las investigaciones, destacó la importancia de la identificación de los animales y señaló que las carneadas se mantienen estables o incluso disminuyeron desde 2020, aunque se registran situaciones reiteradas en algunas localidades.
Durante la entrevista, se mencionaron denuncias por la desaparición de 140 vacunos en el norte entrerriano, de los cuales 78 habrían sido recuperados. Al respecto, Ludi explicó que los casos de sustracción de ganado en pie pueden presentar dificultades para su detección, especialmente en establecimientos de grandes dimensiones, donde los faltantes no siempre se advierten de manera inmediata.
“Los delitos por ahí de este tipo se detectan en un período de tiempo bastante más largo”, explicó el funcionario, quien indicó que en algunas investigaciones pueden transcurrir meses e incluso más de un año hasta que se detecta el faltante.
IDENTIFICACIÓN DEL GANADO Y TRAZABILIDAD
Ludi remarcó que la marca registrada es uno de los elementos que permiten acreditar la propiedad de los animales. También mencionó la señal y la caravana electrónica como herramientas de identificación.
En ese sentido, explicó que la implementación de caravanas electrónicas permite conocer la trazabilidad del ganado. Ante un control policial a un vehículo que transporta hacienda, el sistema puede aportar información sobre el origen de los animales y facilitar la verificación de su procedencia.
Sin embargo, advirtió que en algunas inspecciones se detectaron animales sin la marca correspondiente, una situación que dificulta las tareas policiales para localizarlos cuando se denuncia un robo.
Por eso, el funcionario destacó la importancia de que los productores mantengan actualizados los registros de su hacienda y cumplan con los mecanismos de identificación establecidos.
CARNEADAS EN SANTA ELENA Y BOVRIL
Otro de los puntos abordados fue el de las carneadas, una modalidad diferente del robo de ganado en pie. Según explicó Ludi, estos hechos suelen involucrar uno o dos animales y pueden detectarse pocos días después de ocurrido el delito.
El subdirector señaló que Santa Elena y Bovril son algunas de las localidades donde se registraron situaciones reiteradas y donde se están desarrollando tareas operativas.
Consultado sobre la posibilidad de que la carne obtenida de estos hechos termine en comercios, indicó que hasta el momento no pudieron determinar que exista ese destino en los casos mencionados. Explicó que las investigaciones se apoyan en testimonios, registros fílmicos y otras pruebas para identificar a los responsables y solicitar las medidas judiciales correspondientes.
QUÉ DICEN LAS ESTADÍSTICAS SOBRE LAS CARNEADAS
Consultado sobre una posible relación entre el aumento de la pobreza y los delitos rurales, Ludi señaló que, de acuerdo con las estadísticas policiales que mencionó, las carneadas se mantienen estables e incluso registraron una disminución desde 2020.
No obstante, aclaró que la situación presenta particularidades según la zona y volvió a mencionar a Santa Elena y Bovril entre los lugares donde los hechos se han vuelto más recurrentes.
El funcionario remarcó así la importancia de la identificación del ganado, la trazabilidad y la detección temprana de los faltantes para facilitar las investigaciones y prevenir nuevos delitos en el ámbito rural.








