En el marco de la fecha internacional que busca generar conciencia sobre la violencia, la licenciada en Psicología Juliana Sáenz dialogó sobre la importancia de visibilizar las distintas formas de violencia, detectar las señales de alerta y trabajar en la prevención desde edades tempranas.
Durante la entrevista, Sáenz puso el foco especialmente en la violencia de género y remarcó que los femicidios representan la forma más extrema de una problemática que, en muchos casos, comienza mucho antes y puede manifestarse a través de distintas señales.
“Siempre hay señales, siempre hay alertas”, explicó la psicóloga, quien destacó la necesidad de hablar sobre estos temas en las familias, las escuelas, los clubes y otras instituciones. En ese sentido, consideró fundamental poner en palabras aquellas situaciones que muchas veces se naturalizan dentro de los vínculos.
Entre las distintas formas de violencia, mencionó la psicológica, sexual, simbólica y económica, además de la violencia digital, una modalidad que, según señaló, aparece cada vez con mayor frecuencia en las consultas profesionales.
El control sobre la pareja, los celos excesivos, la manipulación, la culpabilización, las amenazas y el pedido constante de ubicación o fotografías pueden formar parte de situaciones de violencia psicológica. Sáenz aclaró que es importante observar la frecuencia y la combinación de estas conductas, ya que algunas situaciones aisladas no necesariamente implican por sí mismas un vínculo violento.
En relación con la violencia digital, explicó que lo que sucede en las redes sociales también puede tener consecuencias concretas en la vida cotidiana. “Lo digital es parte de lo real”, sostuvo, al remarcar que los comentarios, mensajes y situaciones de exposición pueden afectar la salud, la conducta y el bienestar de una persona.
La profesional también destacó la importancia de contar con una red de apoyo. Frente a una situación de violencia, sostuvo que alejarse de un vínculo de esas características no siempre es sencillo y que resulta fundamental contar con personas que puedan acompañar, escuchar y ayudar a pedir asistencia.
Otro de los puntos abordados fue la necesidad de trabajar la prevención desde edades tempranas. Para Sáenz, no alcanza con realizar charlas aisladas, sino que es necesario incorporar estos contenidos en distintos espacios de formación y capacitar a quienes trabajan en escuelas, clubes, instituciones y organismos que pueden intervenir ante situaciones de violencia.
La psicóloga también llamó a no responsabilizar a las víctimas y destacó la importancia de que quienes reciben una denuncia estén preparados para actuar ante situaciones de violencia de género y violencia digital.
Finalmente, remarcó que, aunque la violencia ha existido históricamente, el desafío está en fortalecer las herramientas de prevención, generar espacios de diálogo y animar a las personas a hablar sobre aquello que les preocupa.
“Hay que ocupar espacios, hay que ocupar escuelas, hay que ocupar clubes, hay que hablar del tema”, sostuvo Sáenz, y señaló que desde cada ámbito se puede contribuir a prevenir situaciones de violencia.







