En el marco del Día del Encargado, charlamos con Fabio López, quien lleva 38 años trabajando como encargado de edificio y construyó gran parte de su vida junto a los vecinos del consorcio donde se desempeña.
Fabio comenzó a trabajar en el rubro cuando tenía apenas 17 años y, después de una breve experiencia en otro edificio, llegó al consorcio donde continúa actualmente. Allí no solo desarrolló su trabajo, sino que también formó su familia y generó un vínculo cercano con los habitantes del edificio.
“Más que consorcistas, somos familia”, contó Fabio al hablar de la relación que mantiene con los vecinos después de tantos años. Según explicó, la confianza construida con el tiempo es uno de los aspectos más importantes de su tarea: hay vecinos que, cuando se van de vacaciones o durante un fin de semana largo, incluso le dejan las llaves de sus departamentos.
UNA LABOR QUE VA MÁS ALLÁ DE LA LIMPIEZA
Para Fabio, el trabajo del encargado implica mucho más que mantener limpio un edificio. A lo largo de los años realizó capacitaciones en plomería, cerrajería, gas, primeros auxilios y prevención de incendios.
Además, junto a otros trabajadores, completó una formación de tres años que le permitió recibirse como encargado integral de edificio. Esta capacitación le permitió sumar conocimientos para resolver distintas situaciones que pueden surgir en la vida cotidiana de un consorcio.
“Seguridad, confianza, amistad, es algo que no tiene precio”, destacó al referirse al vínculo que los encargados construyen con los vecinos.
Fabio también remarcó que, en los últimos años, cada vez más mujeres se incorporaron al oficio, un trabajo que históricamente estuvo asociado principalmente a los hombres.
UNA VIDA ENTERA DENTRO DEL EDIFICIO
La historia de Fabio está estrechamente vinculada al lugar donde trabaja. Llegó siendo muy joven y, con el paso de las décadas, fue formando allí una verdadera familia.
Durante la entrevista recordó especialmente a Rosa, otra encargada con quien compartió gran parte de su trayectoria, y agradeció a los vecinos que lo acompañaron durante todos estos años.
“Me criaron”, expresó al hablar de las personas que lo recibieron cuando era apenas un adolescente y que, según contó, terminaron convirtiéndose en parte fundamental de su vida.
EL PRESENTE DEL SECTOR
Al hablar de la situación actual de los trabajadores del sector, Fabio señaló que, si bien cuentan con paritarias y aumentos periódicos, considera que los salarios han perdido poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida.
En ese sentido, destacó la importancia de seguir reclamando por mejores condiciones para los trabajadores y sostuvo que esta situación atraviesa a distintos sectores.
En el Día del Encargado, la historia de Fabio permite poner en primer plano una tarea que forma parte de la vida cotidiana de miles de edificios: una labor que combina mantenimiento, atención, conocimiento y, sobre todo, un vínculo de confianza construido durante años con quienes habitan esos espacios.








