La Policía de Paraná secuestró más de $12 millones, teléfonos celulares, municiones, prendas de vestir y calzado durante una serie de allanamientos realizados en el marco de la investigación por el violento ataque sufrido por un joven de 23 años en barrio Puerto Viejo. Además, identificaron a un hombre señalado como presunto autor de uno de los disparos.
Las medidas fueron ordenadas en la causa iniciada luego de que cuatro hombres ingresaran el domingo a la vivienda de la víctima, ubicada sobre calle Isidoro Aquino, y la atacaran con un arma de fuego.
Durante los procedimientos, los investigadores encontraron $12.081.100 en efectivo, dos teléfonos celulares iPhone y dos cartuchos calibre 9×19 milímetros. También secuestraron prendas de vestir y calzado que podrían guardar relación con el episodio.
Todo lo incautado quedó a disposición de la Justicia para la realización de las pericias correspondientes y para determinar su eventual vinculación con el hecho.
IDENTIFICARON A UN SOSPECHOSO
En el marco de las diligencias, los investigadores lograron identificar a un hombre señalado como presunto autor de uno de los disparos efectuados durante el ataque.
El sospechoso quedó vinculado al expediente, aunque la investigación continúa para determinar su responsabilidad y establecer qué participación tuvieron las demás personas que habrían intervenido en el episodio.
CÓMO FUE EL ATAQUE EN PUERTO VIEJO
El hecho ocurrió alrededor de las 17:30 del domingo 27 de septiembre, cuando cuatro hombres llegaron hasta una vivienda de barrio Puerto Viejo e ingresaron al domicilio.
Según la denuncia realizada por la víctima, los agresores lo atacaron y le propinaron varios culatazos. En medio de la agresión, uno de ellos efectuó un disparo contra el suelo.
Antes de escapar, los atacantes se llevaron un teléfono celular iPhone 11 perteneciente al joven.
Personal de la División 911 y de la comisaría de la zona intervino luego de recibir el aviso. Una ambulancia asistió al joven de 23 años, quien permanecía consciente pese a los golpes, y posteriormente fue trasladado al Hospital San Martín para recibir atención médica.
QUÉ INVESTIGAN SOBRE EL MOTIVO DE LA AGRESIÓN
Ante los investigadores, la víctima manifestó que los atacantes lo acusaban de haber incendiado una motocicleta durante la mañana del mismo día.
Esa declaración fue incorporada a la investigación como una de las hipótesis para establecer el origen de la agresión, el disparo y el posterior robo del teléfono.
En tanto, desde la Policía aclararon que algunas versiones que circularon inicialmente sobre el episodio no fueron corroboradas. En particular, señalaron que no se confirmó que el joven haya sido atado o rociado con combustible.
La investigación continúa con el análisis del dinero, los teléfonos, las municiones y el resto de los elementos secuestrados, además de las tareas destinadas a identificar a todos los involucrados.








