El club Trébol de Paysandú celebró sus 50 años de vida con una historia marcada por el compromiso, el trabajo colectivo y el esfuerzo para sostener la competencia en el rugby uruguayo. Alejandro Fernández, integrante de la comisión directiva del Paysandú Golf Club, repasó en diálogo con Tercer Tiempo, de Vorterix Litoral, el recorrido de la institución, las dificultades para mantener sus planteles y los proyectos que se vienen.
Fernández estuvo presente desde los comienzos de Trébol, cuando tenía 16 años. Durante la entrevista destacó el vínculo histórico con Entre Ríos y, especialmente, con los clubes de Paraná, que fueron una referencia para el crecimiento deportivo de la institución.
“Entre Ríos para nosotros es lo mismo, tenemos más relación, tal vez, con Entre Ríos que con Montevideo, en la parte sentimental”, expresó. También recordó la experiencia de la Unión de Rugby del Río Uruguay, que representó un importante impulso para el desarrollo del deporte en la región y dejó amistades que perduran hasta hoy.
Un plantel dividido entre Paysandú y Montevideo
Uno de los principales desafíos de Trébol es sostener su participación en los torneos de la Unión de Rugby del Uruguay, debido a que una parte importante de sus jugadores reside en Montevideo.
Actualmente, el club cuenta con alrededor de 90 jugadores en el plantel superior, distribuidos entre preintermedia, intermedia y primera, además de sus nueve categorías juveniles.
Fernández explicó que aproximadamente 60 jugadores viven en Montevideo, mientras que el resto permanece en Paysandú. Esta particularidad obliga a la institución a mantener una estructura prácticamente duplicada: cuenta con una cancha en Carrasco, depósitos, ómnibus, cuerpo médico, entrenadores y preparadores físicos en la capital uruguaya.
La distancia entre ambas ciudades supera los 380 kilómetros. Por eso, cada fin de semana representa un importante movimiento de jugadores, familias y recursos económicos.
El dirigente recordó que hace algunos años el equipo decidió modificar los días de competencia. Pasó de jugar los domingos a hacerlo los sábados, con el objetivo de recuperar tiempo de convivencia y entrenamiento conjunto entre los integrantes del plantel que viven en distintas ciudades.
“Es muy complicado, te agota tanto económicamente como mentalmente”, reconoció.
El costo de competir y sostener las categorías juveniles
Otro de los puntos centrales de la charla fue el financiamiento de los traslados. Fernández aseguró que la Unión de Rugby del Uruguay no subsidia el transporte de los equipos, aunque sí existen beneficios vinculados a las inscripciones de jugadores y equipos.
Para afrontar los gastos, Trébol cuenta con el respaldo institucional del Paysandú Golf Club, una rifa anual, la organización de bailes y el acompañamiento de empresas que colaboran como auspiciantes.
Entre ellas, destacó a Agencia Central, vinculada al transporte de pasajeros.
El dirigente también explicó que la cantidad de viajes de las divisiones juveniles representa un esfuerzo significativo. En algunas temporadas, el club implementó un sistema para equilibrar los kilómetros recorridos por los distintos equipos durante el campeonato. Sin embargo, cambios en el formato de competencia hicieron que este año debieran viajar prácticamente cada 15 días.
A pesar de las dificultades, Fernández remarcó que uno de los objetivos históricos de Trébol es evitar no presentarse a los partidos. “Hace muchos años que no damos walkover en ninguna categoría”, sostuvo.
El desarrollo del rugby en Uruguay y el vínculo con Argentina
Durante la entrevista también hubo espacio para analizar la actualidad del rugby uruguayo. Fernández consideró que el seleccionado nacional perdió terreno en el plano internacional y señaló a Chile como uno de los países que más creció en los últimos años.
En ese sentido, mencionó el trabajo realizado por Pablo Lemoine y el desarrollo de infraestructura y acompañamiento del público como factores que explican el avance chileno.
Además, se refirió a la importancia de los colegios en la formación de jugadores. En Montevideo, explicó, varias instituciones educativas desarrollaron estructuras que luego se transformaron en clubes, lo que permitió fortalecer sus canteras y retener a los jóvenes.
En Paysandú, en cambio, Trébol no cuenta con rugby escolar y recibe a los jugadores que se incorporan desde distintas instituciones educativas.
Fernández también valoró las oportunidades de intercambio deportivo con los clubes entrerrianos y recordó especialmente la participación de Trébol en el Torneo del Interior A de 2019, luego de consagrarse campeón en 2018. Definió aquella experiencia como un salto de calidad y una oportunidad de crecimiento para sus jugadores.
Los objetivos deportivos y los proyectos para el futuro
De cara a los próximos años, Trébol busca consolidar sus cuatro equipos de plantel superior y fortalecer las categorías juveniles. Fernández destacó especialmente el rendimiento de la intermedia y la preintermedia, que lograron clasificarse a las semifinales, además del trabajo que se viene realizando en las divisiones M14, M15, M16, M17 y M19.
En paralelo, el Paysandú Golf Club avanza con distintos proyectos de infraestructura. Entre ellos, la finalización de una piscina cubierta, la construcción de una cancha sintética y la posibilidad de sumar un nuevo quincho, debido al crecimiento de las actividades sociales y deportivas.
La institución se prepara, además, para celebrar sus 100 años de vida el próximo año.
Al cierre de la entrevista, Fernández puso en valor el trabajo voluntario que sostiene a los clubes: entrenadores, colaboradores y familias que dedican horas de su tiempo para acompañar a las categorías infantiles y juveniles.
“Creo que nunca se pierda eso porque es la vida de nuestra institución”, expresó.








