La obesidad dejó de ser considerada únicamente como un factor de riesgo y pasó a ocupar un lugar central en la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Así lo explicó la médica nutricionista Luz Don, quien analizó los nuevos enfoques para abordar la obesidad y el impacto de los tratamientos disponibles.
En diálogo con el programa, la especialista señaló que los estudios realizados con nuevos medicamentos permitieron observar una reducción de la mortalidad cardiovascular en pacientes tratados por obesidad. Según explicó, el abordaje de esta enfermedad también permite reducir otros factores de riesgo asociados, como la hipertensión, las alteraciones del colesterol y la diabetes.
Don sostuvo que existe una relación entre los mecanismos que intervienen en la obesidad y la insuficiencia cardíaca. Entre los síntomas que pueden presentarse en pacientes con obesidad mencionó la hinchazón de los pies, falta de aire al caminar, dificultades para dormir y ronquidos. T
EL IMPACTO DE LOS NUEVOS MEDICAMENTOS
Durante la entrevista también se refirió a los medicamentos conocidos como análogos de GLP-1 y GIP, entre ellos la semaglutida y la tirzepatida. La especialista remarcó que estos tratamientos deben estar acompañados por seguimiento médico y que no deberían utilizarse sin supervisión profesional.
Don advirtió además sobre la circulación de estos medicamentos fuera de los canales de atención médica y señaló que es necesario avanzar en una regulación que contemple dónde se comercializan, quién los prescribe y quién realiza el seguimiento de los pacientes.
La médica explicó que el tratamiento farmacológico no reemplaza los cambios de hábitos. Según planteó, existe una ventana durante el tratamiento que debe aprovecharse para incorporar modificaciones en la alimentación y la actividad física, ya que al discontinuar la medicación puede producirse un rebote de peso si no se sostuvieron esos cambios.
LA OBESIDAD Y LA SALUD CARDIOVASCULAR
Otro de los conceptos abordados durante la entrevista fue el de la llamada “obesidad metabólicamente sana”. Don cuestionó esta idea y explicó que el exceso de tejido adiposo puede llevar a que la grasa se acumule en otros órganos y tejidos, como el hígado, el corazón, los músculos, el páncreas y los riñones.
En ese sentido, destacó la importancia de contar con mediciones objetivas que permitan evaluar la composición corporal y mostrar al paciente dónde se encuentra el exceso de grasa.
La especialista también señaló que la cirugía bariátrica continúa siendo una alternativa con importantes descensos de peso, aunque remarcó la necesidad de mantener el seguimiento profesional y los cambios de hábitos para evitar recuperar el peso perdido.
Finalmente, Don insistió en que el abordaje de estos tratamientos no debe centrarse solamente en adelgazar, sino en la prevención cardiovascular y la mejora de la calidad de vida. “Hay que mirar más allá de la obesidad”, sostuvo al destacar el impacto que puede tener el tratamiento sobre las complicaciones asociadas a la enfermedad.







