El actor Gerardo Romano reveló cómo convive con el Parkinson y confesó que el diagnóstico le generó un profundo temor a la muerte, aunque encontró en el teatro y en su vocación artística una herramienta clave para salir adelante.
En una entrevista con Mario Pergolini, Romano recordó el impacto del momento en que le confirmaron la enfermedad: “Me asusté… de morirme”, expresó con sinceridad. Sin embargo, lejos de paralizarse, decidió continuar con su rutina y subirse al escenario esa misma noche, en una obra que protagonizó durante más de una década.
El actor explicó que mantenerse activo fue fundamental para enfrentar la enfermedad. “O dejo todo porque tengo Parkinson o no lo dejo. Y elegí no”, afirmó, al destacar que el compromiso con el teatro funcionó como un sostén emocional en uno de los momentos más difíciles de su vida.
Sobre la convivencia diaria con el Parkinson, Romano detalló que existen diferentes manifestaciones, desde síntomas más severos como temblores hasta otros más leves, lo que implica una adaptación constante y una mayor percepción sobre su propio cuerpo.
En ese contexto, resaltó la importancia de sostener hábitos saludables: practica natación varias veces por semana, utiliza la bicicleta como medio de transporte y ejercita la memoria a través de textos teatrales, como forma de mantener su capacidad cognitiva.
Finalmente, el actor subrayó que su principal motor para seguir adelante son sus hijos, a quienes considera una motivación central en su vida. “Tengo hijos por los cuales debo pelearla”, señaló, en un testimonio atravesado por la resiliencia y el compromiso con la vida pese a la adversidad.



