La Santa Sede confirmó este miércoles que el papa León XIV visitará la Argentina del 8 al 11 de noviembre de 2026, en el marco de una gira apostólica por América Latina que también incluirá Uruguay y Perú. Será la primera visita de un Pontífice al país en 39 años, desde el histórico viaje de Juan Pablo II en 1987.
El anuncio fue realizado por el director de la Oficina de Prensa del Vaticano, Matteo Bruni, quien informó que León XIV aceptó las invitaciones formuladas por las autoridades civiles y eclesiásticas de los tres países que integran el recorrido. No obstante, aclaró que el cronograma oficial con los horarios y las actividades será difundido en las próximas semanas.
Durante su estadía en territorio argentino, el Sumo Pontífice visitará la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján, uno de los principales centros de peregrinación católica del país por la presencia de la Basílica de Nuestra Señora de Luján. Hasta el momento, no se confirmó el orden de las visitas ni los lugares donde encabezará celebraciones religiosas y encuentros con fieles.
La gira comenzará el 6 de noviembre en Uruguay, donde recorrerá Montevideo, Paysandú y Florida. Dos días después arribará a la Argentina y, el 11 de noviembre, continuará viaje hacia Perú, país donde desarrolló gran parte de su labor pastoral antes de ser elegido Papa. Allí permanecerá hasta el 17 de noviembre con actividades previstas en Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa.
La llegada de León XIV tendrá un fuerte significado histórico, ya que marcará el regreso de un Papa a la Argentina tras casi cuatro décadas. El último Pontífice en visitar el país fue Juan Pablo II, quien estuvo en junio de 1982 durante la Guerra de Malvinas y regresó en abril de 1987 en una gira que incluyó distintas provincias.
Por su parte, el papa Francisco, elegido en 2013, nunca pudo concretar un viaje a su país natal durante su pontificado, pese a las reiteradas invitaciones y a expresar en diversas oportunidades su deseo de visitar la Argentina.
Las gestiones para concretar la visita de León XIV se iniciaron poco después de su elección, el 8 de mayo de 2025. El entonces canciller Gerardo Werthein le extendió la primera invitación oficial, que posteriormente fue reiterada por el presidente Javier Milei durante un encuentro en el Vaticano y reforzada este año mediante una carta entregada por el canciller Pablo Quirno.
La confirmación del viaje abre ahora una etapa de organización entre el Vaticano, el Gobierno nacional, las provincias involucradas y las autoridades eclesiásticas para coordinar el programa oficial, la logística y los operativos de seguridad que acompañarán la histórica visita del Santo Padre.



