El Senado de Brasil aprobó una reforma constitucional para reducir la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales, establecer dos días de descanso remunerado y eliminar el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso (6×1), sin reducir los salarios. La iniciativa obtuvo 75 votos a favor y uno en contra en las dos rondas de votación y quedó encaminada hacia su promulgación, según la información difundida el 15 de octubre.
La propuesta, impulsada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, establece una implementación gradual. A los 60 días de la promulgación, el límite semanal bajará a 42 horas y, un año después, se reducirá a 40 horas. Los dos días de descanso serán remunerados y se priorizará el domingo.
Según datos del Ministerio de Trabajo citados durante el debate parlamentario, alrededor de 14,8 millones de trabajadores registrados en Brasil cumplen actualmente jornadas bajo el régimen 6×1, con 44 horas semanales o más. La modalidad es frecuente en sectores como el comercio, los servicios y el transporte.
UNA IMPLEMENTACIÓN EN ETAPAS
El oficialismo defendió la reforma como una medida destinada a mejorar la calidad de vida de los trabajadores, ampliar el tiempo disponible para la familia y garantizar más descanso.
Durante el debate, el senador oficialista Randolfe Rodrigues destacó la aprobación y sostuvo que los trabajadores brasileños esperaron durante décadas una modificación de estas características.
La iniciativa también recibió respaldo de sectores de la oposición. Flávio Bolsonaro, senador y candidato presidencial del Partido Liberal, anunció que votaría a favor, pese a las diferencias que existían dentro de su espacio sobre la regulación laboral.
En contraste, el senador Rogério Marinho, coordinador de la campaña de Bolsonaro, impulsó una propuesta alternativa que contempla la remuneración por hora y una mayor flexibilidad laboral.
EL DEBATE EN LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL
La aprobación se produjo a 11 días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, prevista para el 25 de octubre, en la que Lula da Silva y Flávio Bolsonaro competirán por la Presidencia.
La discusión sobre la jornada laboral se convirtió en uno de los temas de la campaña, tanto por sus posibles efectos sobre la vida cotidiana de los trabajadores como por las diferencias entre las propuestas de los distintos sectores políticos.
Una encuesta de Quaest, divulgada el miércoles, indicó que el 61% de las personas consultadas que conocían la iniciativa apoyaba la eliminación del esquema de seis días de trabajo por uno de descanso. El relevamiento entrevistó a 2.154 personas entre el 10 y el 13 de octubre, con un margen de error de dos puntos porcentuales.
La reforma deberá completar los pasos institucionales correspondientes para su promulgación y posterior entrada en vigencia, de acuerdo con el cronograma previst








