El robo de una cápsula de cesio 137 en una institución médica de Rosario activó este martes un alerta a nivel nacional, luego de que la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) pusiera en marcha un protocolo preventivo ante el potencial riesgo para la salud pública.
El hecho fue denunciado alrededor de las 17.25 por personal del Instituto de Cardiología Rosario, ubicado en calle Rioja al 1500, tras detectar la faltante de una fuente de calibración utilizada en medicina nuclear. Se trata de un elemento radiactivo de uso frecuente en diagnósticos y tratamientos oncológicos.
Según se informó, la cápsula contiene cesio 137, un isótopo radiactivo artificial que emite radiación gamma, altamente penetrante. Aunque desde el Gobierno nacional señalaron que el riesgo en este caso “es muy bajo”, advirtieron que su manipulación indebida puede resultar extremadamente peligrosa.
La fuente sustraída consiste en un gel contenido en un envase plástico transparente, alojado dentro de un blindaje de plomo. La cápsula tiene forma cilíndrica y mide aproximadamente 12 centímetros de alto por 10 de ancho. Habitualmente, se conserva en una caja de plomo de unos 2 centímetros de espesor.
De acuerdo a los registros del centro médico, el elemento había sido utilizado por última vez el viernes anterior y luego fue guardado en el laboratorio, donde permanecía hasta que se detectó su desaparición.
Tras la denuncia policial, se dio aviso inmediato a la ARN, que activó un protocolo de alcance nacional para alertar a organismos e instituciones y prevenir a la población. En ese marco, se solicitó que cualquier persona que encuentre el objeto no lo manipule bajo ninguna circunstancia y se comunique de forma urgente con el organismo.
El cesio 137 es un subproducto de la fisión nuclear y posee múltiples aplicaciones médicas e industriales. Sin embargo, su exposición sin las condiciones de seguridad adecuadas puede provocar graves daños a la salud.
Como antecedente, las autoridades recordaron el accidente radiológico de Goiânia, ocurrido en Brasil en 1987, cuando una fuente similar fue sustraída y manipulada, lo que provocó la muerte de cuatro personas y afectó a decenas.
Mientras continúa la búsqueda del material, las autoridades mantienen activo el alerta y trabajan para determinar las circunstancias del robo y dar con los responsables.



