Carlos Gastón Aguilar y Claudio Ramón Inofre fueron imputados por el homicidio de Rodolfo Bassi, ocurrido en el barrio Paraná XIV. Según la hipótesis de Fiscalía, los acusados redujeron y maniataron al arquitecto para robarle, lo torturaron y finalmente le provocaron tres golpes en la cabeza que le causaron la muerte. Ambos permanecerán 60 días en prisión preventiva.
Los dos hombres acusados por el homicidio del arquitecto Rodolfo Bassi fueron imputados este viernes y permanecerán detenidos en la Unidad Penal Nº1 de Paraná mientras avanza la investigación. Se trata de Carlos Gastón Aguilar, de 48 años, y Claudio Ramón Inofre, de 52, alias “Toco”.
Durante la audiencia, realizada ante el juez de Garantías Jorge Sueldo, el fiscal Juan Manuel Pereyra expuso la reconstrucción del crimen y atribuyó a los sospechosos haber reducido, maniatado y torturado a Bassi antes de matarlo para concretar el robo de dinero y otros elementos.
Ambos imputados se abstuvieron de declarar.
El magistrado dispuso 60 días de prisión preventiva para Aguilar e Inofre, aunque la Fiscalía había solicitado 90. El juez consideró que ese plazo resultaba excesivo frente al avance que tuvo la investigación y estableció que los acusados permanezcan alojados en la cárcel de Paraná.
LA HIPÓTESIS FISCAL SOBRE EL CRIMEN
Según la acusación, el homicidio ocurrió el 1 de septiembre, entre aproximadamente las 17.31 y las 20, dentro del departamento que Bassi tenía en el complejo habitacional Paraná XIV.
La Fiscalía sostiene que los acusados habrían aprovechado la relación de confianza que mantenían con el arquitecto a partir de trabajos de mantenimiento que realizaban en algunas de sus propiedades.
De acuerdo con la reconstrucción presentada en Tribunales, Aguilar e Inofre sorprendieron violentamente a Bassi, lo golpearon y lo maniataron con alambre, que habría sido colocado en distintas partes del cuerpo, incluida la zona de la cabeza, el cuello y las piernas.
La acusación sostiene que de esa manera dejaron a la víctima en un estado de “indefensión absoluta” y comenzaron a exigirle la entrega de objetos de valor.
FISCALÍA AFIRMA QUE BASSI FUE TORTURADO
Uno de los aspectos más graves de la imputación está relacionado con la violencia ejercida contra el arquitecto antes de su muerte.
Según describió el fiscal Pereyra, mientras Bassi permanecía inmovilizado, los agresores le habrían provocado cortes superficiales en distintas partes del cuerpo, entre ellas el rostro y la nariz.
Las lesiones, siempre según la hipótesis de la Fiscalía, habrían sido provocadas con un elemento cortopunzante, posiblemente un cuchillo, mientras los atacantes buscaban obtener información y apoderarse de sus pertenencias.
La escena encontrada por los investigadores también presentaba indicios de violencia. Bassi tenía una zapatilla colocada, mientras que la otra fue localizada en el pasillo, en dirección a la habitación donde posteriormente fue hallado el cuerpo.
LOS TRES GOLPES QUE LE PROVOCARON LA MUERTE
La Fiscalía sostiene que, después de someterlo y continuar con el ataque, los acusados le habrían quebrado un diente y luego le propinaron tres fuertes golpes en la cabeza con una herramienta de albañilería, señalada en la investigación como una maza.
Los traumatismos le provocaron graves lesiones craneales y una hemorragia cerebral que finalmente derivó en su muerte dentro del departamento.
Durante las primeras pericias realizadas en el lugar fue secuestrada una maza que presentaba manchas de sangre y restos capilares. Ese elemento permanece bajo análisis y forma parte de la evidencia incorporada a la causa.
Tras el homicidio, los investigadores sostienen que los agresores abandonaron el departamento llevándose distintos objetos y la motocicleta de la víctima.
EL ROBO Y EL INGRESO A LA CASA DE CALLE DUPUY
Entre los elementos que, según la acusación, fueron sustraídos directamente del departamento se encuentran documentación personal, la licencia de conducir, dinero en efectivo cuyo monto todavía no fue determinado y el teléfono celular de Bassi.
La investigación también reconstruyó un segundo episodio ocurrido mientras el arquitecto permanecía reducido.
Según Fiscalía, los sospechosos sabían que la vivienda particular de Bassi, ubicada en calle Dupuy, se encontraba desocupada. En ese contexto, Inofre habría utilizado la motocicleta Yamaha XTZ 125E de la víctima para trasladarse hasta ese domicilio.
La acusación ubicó su llegada alrededor de las 17.52. Una vez dentro de la propiedad, habría sustraído una tablet Samsung, dinero en pesos y dólares y otros elementos pertenecientes al arquitecto.
Posteriormente habría cerrado la vivienda y abandonado el lugar cerca de las 17.58, nuevamente a bordo de la motocicleta y utilizando el casco de Bassi.
Según la reconstrucción fiscal, después regresó al departamento de Paraná XIV, donde Aguilar habría permanecido vigilando a la víctima.
CÓMO DESCUBRIERON EL HOMICIDIO
Bassi tenía 61 años y había concurrido al departamento de Paraná XIV para realizar trabajos de acondicionamiento antes de volver a ofrecerlo en alquiler.
Durante la tarde mantenía comunicación por WhatsApp con su pareja, pero después de las 16 dejó de responder los mensajes. La falta de contacto generó preocupación entre sus familiares, quienes cerca de la medianoche acudieron a la Policía.
Primero se dirigieron al departamento donde sabían que había estado trabajando, pero encontraron el lugar cerrado. Luego ingresaron con un cerrajero a la vivienda de calle Dupuy y comprobaron que tampoco estaba allí y que faltaba su motocicleta.
La búsqueda regresó entonces al complejo Paraná XIV. Con ayuda de una vecina, un policía logró acceder por la parte posterior del edificio hasta el balcón e ingresar al departamento.
En el interior encontró a Bassi sin vida, tendido en el piso y rodeado de rastros de sangre.
A partir de ese momento intervinieron la División Homicidios, Policía Científica, el Cuerpo Médico Forense y el fiscal Pereyra.
EL VÍNCULO ENTRE LOS ACUSADOS Y LA VÍCTIMA
Para los investigadores, uno de los elementos centrales de la causa es la relación previa que existía entre Bassi y al menos uno de los sospechosos.
De acuerdo con los testimonios incorporados a la investigación, Aguilar realizaba trabajos de mantenimiento en propiedades del arquitecto y Bassi incluso le habría facilitado alojamiento en algunos de sus departamentos.
También se estableció que el arquitecto había llevado a Inofre a trabajar al departamento de Paraná XIV y que había dejado allí un colchón y una manta para que pudiera quedarse en el lugar y evitar una posible usurpación.
Un vecino declaró que el día del crimen escuchó dos voces dentro del departamento. Según su testimonio, identificó una como la de Inofre y sostuvo que la segunda no correspondía a Bassi, lo que para Fiscalía indicaría la presencia de una tercera persona.
La acusación sostiene que ese conocimiento de las propiedades y de las rutinas del arquitecto pudo haber sido aprovechado para concretar el robo.
UNO DE LOS ACUSADOS INTENTÓ VIAJAR A MISIONES
La investigación también permitió reconstruir los movimientos posteriores al crimen.
Mientras uno de los acusados fue localizado en Paraná, Inofre habría abandonado la ciudad y abordado un colectivo de larga distancia con destino a Misiones.
Al detectar el desplazamiento, la Policía de Entre Ríos coordinó un operativo con efectivos de Federal. El colectivo fue interceptado sobre la Ruta Nacional 127 y posteriormente escoltado hasta la terminal de esa ciudad, donde Inofre fue detenido.
Además, la motocicleta de Bassi fue recuperada en poder de una tercera persona y su recorrido posterior al homicidio continúa siendo analizado.
LA ACUSACIÓN Y LA PRISIÓN PREVENTIVA
La Fiscalía calificó el hecho como un homicidio doblemente agravado por alevosía y criminis causa, además de los delitos contra la propiedad que atribuye a los acusados.
Según la hipótesis fiscal, el crimen habría sido cometido aprovechando el estado de indefensión de Bassi y con la finalidad de concretar u ocultar el robo.
El juez Sueldo señaló que, si esa calificación se mantiene durante el proceso y eventualmente se llega a una condena, el homicidio agravado contempla la pena de prisión perpetua. Esa expectativa fue considerada al evaluar los riesgos procesales.
En el caso de Inofre, el magistrado valoró especialmente el viaje que realizó hacia Misiones después del crimen como un posible indicador de peligro de fuga. Respecto de Aguilar, tuvo en cuenta que habría modificado su apariencia cortándose el cabello después del homicidio.
Aunque los imputados no tendrían antecedentes penales, el juez consideró que la gravedad del hecho, la expectativa de pena y determinadas conductas posteriores justificaban la prisión preventiva.
La medida fue fijada por 60 días y podrá ser revisada de acuerdo con el avance de la investigación y los planteos que realicen las defensas. Mientras tanto, la responsabilidad penal de Aguilar e Inofre continúa bajo investigación y deberá ser determinada judicialmente.




