El fuerte sismo, de magnitud superior a 7, provocó graves daños en distintas regiones de Colombia. Continúan las tareas de rescate mientras se registran nuevas réplicas y varias localidades permanecen incomunicadas por la falta de energía eléctrica.
Al menos 234 personas murieron y más de 500 permanecen desaparecidas tras el fuerte terremoto que sacudió distintas zonas de Colombia, según informó Lorena durante una comunicación desde Cali, una de las ciudades afectadas por el desastre.
La entrevistada explicó que el movimiento sísmico tuvo una magnitud superior a 7 y se produjo a una profundidad relativamente baja, una combinación que habría contribuido a la gravedad de los daños. El impacto se extendió por diferentes sectores del país y provocó destrozos en iglesias, escuelas, hospitales, centros de atención y viviendas.
Después del terremoto se registraron nuevas réplicas. De acuerdo con el reporte brindado desde Cali, la más intensa durante la mañana habría alcanzado aproximadamente los 5 grados, por lo que los organismos de emergencia continúan en alerta ante la posibilidad de nuevos movimientos.
En las zonas más afectadas se desplegaron rescatistas, personal médico, efectivos del Ejército y organismos de Defensa Civil, mientras las autoridades organizan puestos de mando para coordinar las tareas de asistencia y búsqueda de personas desaparecidas.
Una de las principales dificultades está relacionada con la falta de energía eléctrica y conectividad. Según explicó Lorena, varias localidades quedaron sin servicio eléctrico y, como consecuencia, también sin internet, lo que dificulta la comunicación y el acceso a información en medio de la emergencia.
La situación generó además una respuesta internacional. La entrevistada señaló que Venezuela, El Salvador y otros países vecinos comenzaron a colaborar con Colombia, mientras destacó especialmente el apoyo económico comprometido por Estados Unidos para asistir a los damnificados y afrontar las consecuencias de la catástrofe.
En medio de la emergencia también surgió preocupación por la actividad volcánica registrada en el Urabá antioqueño. Sin embargo, durante la comunicación se aclaró que todavía no existía información suficiente para establecer una relación directa entre este fenómeno y el terremoto.
Ante la incertidumbre generada por las réplicas y la circulación de información no confirmada, Lorena pidió a la población mantenerse atenta a los comunicados oficiales y evitar la difusión de rumores que puedan generar mayor preocupación.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas afectadas para localizar a los desaparecidos, asistir a los heridos y evaluar los daños provocados por el terremoto.



