El Gobierno nacional presentó un nuevo dictamen del proyecto de Ley de Tierras con cambios orientados a reunir los votos necesarios para su aprobación en el Senado. La iniciativa será debatida este jueves.
Entre las principales modificaciones, se estableció un límite del 25% para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, tanto a nivel nacional como provincial. De esta manera, el oficialismo retrocedió respecto de la propuesta original —que eliminaba los topes—, aunque plantea elevar el límite vigente del 15%.
Además, el nuevo texto incorpora la prohibición de que Estados extranjeros adquieran tierras rurales en Argentina. También se fijaron condiciones específicas para sociedades o estructuras jurídicas con participación estatal extranjera, que deberán contar con aval conjunto de la Nación y las provincias.
El dictamen establece que todas las operaciones de compra de tierras por parte de extranjeros deberán registrarse formalmente, incluyendo datos y nacionalidad del adquirente.
Otro de los cambios introducidos está vinculado al régimen de expropiaciones. La propuesta mantiene la posibilidad de declarar de utilidad pública determinados bienes, pero incorpora criterios más restrictivos: la medida deberá ser específica, justificada y proporcional al objetivo que se persigue.
Las modificaciones fueron anunciadas por la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, tras negociaciones con sectores de la oposición que habían cuestionado la iniciativa original.
Con estos cambios, el oficialismo busca alcanzar entre 38 y 40 votos para aprobar el proyecto. El debate sobre la extranjerización de tierras generó tensiones políticas y cuestionamientos en distintos sectores, lo que obligó a reformular la propuesta inicial.
Desde el Gobierno sostienen que el nuevo texto aporta mayor claridad normativa y busca fomentar la inversión sin eliminar controles, en un intento por destrabar el tratamiento legislativo.



