La muerte de Estefanía Sosa, de 35 años, vuelve a poner en el centro una problemática urgente: el alcohol al volante. La mujer falleció tras ser embestida mientras el vehículo en el que viajaba estaba detenido en un semáforo sobre avenida Circunvalación.
Según las primeras investigaciones, el conductor de la camioneta involucrada presentaría signos de haber consumido alcohol. En el interior del vehículo se encontraron botellas y fue detenido por homicidio culposo imprudente.
El hecho generó una profunda conmoción en la ciudad y reavivó el reclamo por mayor conciencia y responsabilidad al conducir. Clubes como Patronato, Atlético Paraná y Los Toritos de Chiclana expresaron su dolor y acompañaron a la familia de la víctima.
Antes del partido en el estadio Grella, se realizó un minuto de silencio en su memoria. Pero el pedido es claro: que no sea solo un homenaje, sino también un llamado a evitar más tragedias.
Una vida perdida que interpela a toda la sociedad.



